Diabetes
Cuidar tu salud comienza con decisiones informadas. Descubre recursos sobre diabetes y prevención.
Hipoglucemia
La hipoglucemia ocurre cuando el nivel de glucosa en la sangre desciende por debajo de lo recomendado. Es más frecuente en personas con diabetes que utilizan ciertos medicamentos, especialmente insulina, aunque también puede presentarse por otras razones.
Reconocerla y atenderla rápidamente es importante porque una disminución importante de la glucosa puede afectar el funcionamiento del cerebro.
Puede aparecer cuando existe un desequilibrio entre la alimentación, la actividad física y el tratamiento. Saltarse o retrasar una comida, realizar más ejercicio del habitual, consumir alcohol sin haber comido o utilizar una dosis de medicamento mayor de la necesaria son algunas situaciones que pueden favorecerla.
Los factores que la desencadenan no son iguales para todas las personas, por lo que conocer las indicaciones establecidas para tu tratamiento es fundamental.
Reconoce las primeras señales
Algunos síntomas frecuentes incluyen:
- Sudoración.
- Temblor.
- Hambre repentina.
- Mareo o debilidad.
- Palpitaciones o latidos rápidos.
- Irritabilidad o cambios repentinos de ánimo.
- Dolor de cabeza.
- Dificultad para concentrarte.
- Visión borrosa.
Los síntomas pueden aparecer rápidamente y variar de una persona a otra. Ante una sensación inusual, medir la glucosa puede ayudar a confirmar si existe una disminución, especialmente cuando tu equipo de salud te ha indicado realizar controles en determinadas situaciones.
Actúa rápidamente ante una baja
Cuando una persona con diabetes presenta una hipoglucemia y está consciente y puede tragar, las recomendaciones habituales consisten en consumir una fuente de carbohidratos de acción rápida, como tabletas o gel de glucosa, jugo o una bebida azucarada.
Una regla utilizada con frecuencia es consumir alrededor de 15 gramos de carbohidratos y volver a revisar la glucosa después de 15 minutos. Si continúa baja, se repite el procedimiento.
No todos los alimentos funcionan con la misma rapidez. Los productos que contienen mucha grasa, como el chocolate, pueden retrasar la absorción del azúcar y no son la primera opción para corregir una hipoglucemia. Tener a la mano una fuente de carbohidratos de acción rápida puede facilitar la atención cuando los síntomas aparecen.
Después de corregir una hipoglucemia, es importante identificar qué pudo haberla provocado. Registrar el episodio y comentarlo con el equipo de salud puede ayudar a determinar si es necesario ajustar la alimentación, la actividad física, los horarios o el tratamiento.
No conviene modificar por cuenta propia las dosis de insulina u otros medicamentos.
Una hipoglucemia grave puede provocar confusión intensa, pérdida del conocimiento o convulsiones. En estas circunstancias, la persona no debe recibir alimentos ni líquidos por la boca porque podría atragantarse. El glucagón puede utilizarse en una emergencia cuando ha sido indicado y está disponible, y se requiere atención médica inmediata.
Conocer las señales, llevar contigo una fuente de glucosa de acción rápida y saber cómo responder según tu plan de tratamiento puede hacer una diferencia ante una disminución de la glucosa.
La prevención también depende de mantener una alimentación regular, conocer cómo responde tu cuerpo al ejercicio y seguir las indicaciones establecidas para tus medicamentos.