¿Tu sueño está afectando cómo te sientes?
¿Cómo afecta la depresión al cuerpo?
La depresión no ocurre únicamente “en la mente”. Puede influir en distintas funciones del organismo y producir cambios físicos que afectan la vida cotidiana.
Algunas personas presentan alteraciones en el sueño, el apetito, el nivel de energía o la capacidad para concentrarse. También pueden aparecer molestias físicas, como dolores de cabeza, problemas digestivos u otros dolores sin una causa evidente.
Cambios que también pueden aparecer
Entre los efectos físicos más frecuentes se encuentran:
- Sueño: dificultad para dormir, despertar demasiado temprano o dormir más de lo habitual.
- Energía: cansancio persistente o sensación de no tener fuerzas.
- Apetito: comer mucho menos o más de lo habitual.
- Peso: cambios relacionados con las alteraciones en el apetito.
- Concentración: dificultad para pensar con claridad, recordar cosas o tomar decisiones.
- Actividad: sentirse más lento o, en algunos casos, más inquieto.
Estos cambios pueden crear un círculo difícil. Dormir mal puede aumentar el cansancio y la falta de energía puede hacer más complicado realizar actividades o mantener contacto con otras personas.
Por eso, cuando aparecen varios cambios al mismo tiempo y persisten, conviene no atribuirlos automáticamente al estrés o al cansancio cotidiano. Una valoración profesional puede ayudar a identificar su causa.
Los síntomas pueden orientar, pero no son suficientes para confirmar un diagnóstico. En el siguiente contenido explicaremos cómo los profesionales determinan si una persona tiene depresión.