¿El autismo se ve diferente en las niñas?
¿Cómo acompañar a una niña con autismo?
Acompañar a una niña con autismo no significa intentar que se comporte como los demás. Significa comprender cómo experimenta el entorno, identificar qué necesita y ofrecerle apoyos que favorezcan su bienestar, participación y autonomía.
La OMS señala que las capacidades y necesidades de las personas autistas son muy diversas y pueden cambiar a lo largo de la vida. Por eso, no existe una única forma de acompañar a todas las niñas dentro del espectro.
Conocer sus necesidades
Una buena manera de empezar es observar qué situaciones le resultan fáciles o difíciles. Algunas niñas pueden sentirse especialmente afectadas por determinados sonidos, luces, olores, texturas o cambios inesperados en sus rutinas. Otras pueden necesitar más tiempo para procesar información o expresar lo que sienten.
También es importante preguntarle, cuando sea posible, qué necesita y respetar su manera de comunicarse.
Crear un entorno predecible
Anticipar cambios puede ayudar a reducir la incertidumbre. Explicar con tiempo cuando habrá una modificación en la rutina, utilizar instrucciones claras o establecer rutinas conocidas puede facilitar algunas actividades cotidianas.
Esto no significa evitar todos los cambios. Más bien, se trata de ofrecer herramientas para enfrentarlos de una manera que resulte comprensible y segura para la niña.
Respetar su forma de ser
El objetivo del acompañamiento no debe ser eliminar características del autismo para que la niña parezca menos autista. Es preferible centrarse en las dificultades que realmente afectan su bienestar y buscar estrategias que le permitan desenvolverse con mayor comodidad.
También es importante reconocer sus intereses, capacidades y fortalezas, favorecer su participación en actividades familiares y escolares y darle oportunidades para desarrollar autonomía. La OMS destaca el papel de los cuidadores en la creación de entornos que favorezcan el desarrollo y la participación de los niños con autismo.
Buscar apoyo cuando sea necesario
Si una niña necesita ayuda en comunicación, aprendizaje, conducta, regulación sensorial u otras áreas, los profesionales correspondientes pueden orientar a la familia sobre los apoyos disponibles. El acompañamiento puede involucrar diferentes disciplinas según las necesidades individuales.
Acompañar también significa escuchar, respetar y adaptar el entorno cuando sea necesario. No se trata de cambiar quién es la niña, sino de ayudarla a desarrollarse en condiciones que reconozcan sus necesidades y capacidades.