Recibir un diagnóstico de VIH puede generar muchas preguntas. Una de las más importantes suele ser qué sigue después. Actualmente existen tratamientos eficaces que permiten controlar la infección y proteger el sistema inmunitario.
El tratamiento del VIH se conoce como tratamiento antirretroviral (TAR) y consiste en medicamentos que reducen la capacidad del virus para multiplicarse.
El tratamiento ayuda a proteger tus defensas
Al disminuir la cantidad de VIH en el organismo, el tratamiento permite que el sistema inmunitario funcione mejor. Esto ayuda a reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con el debilitamiento de las defensas.
El TAR no elimina el VIH del organismo, por lo que debe mantenerse de acuerdo con las indicaciones del equipo que brinda la atención.
¿Cuándo comienza el tratamiento?
Actualmente se recomienda que las personas con VIH comiencen el tratamiento lo antes posible después del diagnóstico.
La elección del tratamiento depende de diferentes factores, por lo que los medicamentos deben ser indicados de manera individual. No es recomendable iniciar, suspender o modificar un tratamiento por cuenta propia.
Tomar el tratamiento de manera constante es importante
El tratamiento funciona mejor cuando se sigue según las indicaciones. Si aparecen dificultades para tomar los medicamentos, efectos secundarios, cambios en la rutina o cualquier otra situación que complique el tratamiento, es importante comentarlo durante la atención médica.
Un profesional de la salud puede buscar alternativas para facilitar su continuidad.
El tratamiento permite llevar una vida saludable
El VIH es una infección crónica, pero actualmente puede controlarse. Las personas con VIH que reciben tratamiento y seguimiento pueden llevar una vida larga y saludable.
Además, cuando el tratamiento logra mantener una carga viral indetectable, evita la transmisión sexual del VIH.
Recibir un diagnóstico no significa que tu vida haya terminado ni que tengas que enfrentarlo sin apoyo. Con atención adecuada, es posible controlar la infección.
Si recibiste un diagnóstico de VIH, consulta a un profesional de la salud para iniciar el seguimiento y conocer las opciones de tratamiento adecuadas para ti.