El lado adictivo de las redes sociales
¿Cuáles son las señales de dependencia?
No existe una cantidad de horas que, por sí sola, permita decir que una persona es adicta a las redes sociales. Alguien puede utilizarlas durante varias horas por razones escolares, laborales o sociales y no presentar una relación problemática con ellas. Lo importante es observar si existe pérdida de control y si el uso comienza a afectar otras partes de la vida.
Cuando cuesta desconectarse
Una de las señales más importantes es intentar reducir el tiempo en redes y no conseguirlo. También puede existir una necesidad constante de revisar notificaciones, publicaciones o mensajes, incluso cuando la persona sabe que debería estar realizando otra actividad.
Algunas señales de alerta son:
- Pasar más tiempo conectado del que se había planeado.
- Sentir una necesidad intensa de revisar las redes.
- Intentar disminuir su uso sin conseguirlo.
- Pensar constantemente en conectarse o en lo que ocurre en las plataformas.
- Sentirse inquieto o molesto cuando no puede acceder.
- Descuidar actividades o relaciones por permanecer conectado.
- Mentir u ocultar cuánto tiempo se utilizan las redes.
- Continuar utilizándolas aunque ya estén provocando problemas.
Cuando empieza a afectar la rutina
La señal más importante no necesariamente está en el teléfono, sino en lo que la persona deja de hacer por utilizarlo.
Por ejemplo, un adolescente puede comenzar a dormir menos porque permanece conectado por la noche, llegar cansado a la escuela, abandonar actividades que antes disfrutaba o aislarse de la convivencia familiar.
En México, un estudio realizado con estudiantes de preparatoria de Ciudad de México encontró una asociación entre el uso problemático de teléfonos y redes sociales y una peor calidad del sueño, aunque este tipo de estudio no permite establecer por sí solo una relación de causa y efecto.
También es importante no utilizar una sola señal para sacar conclusiones. La frecuencia de uso, el número de seguidores o el tiempo que una persona pasa en redes no determinan por sí mismos que exista dependencia.
Reconocer estas señales permite mirar más allá del tiempo de pantalla. Pero durante la adolescencia hay factores particulares que pueden hacer que las redes tengan un peso especial. El siguiente contenido explicará por qué los adolescentes pueden ser especialmente vulnerables.