Mantenerte físicamente activo es una de las formas más útiles de cuidar la salud cardiovascular. La actividad física regular ayuda a reducir el riesgo de enfermedades del corazón, favorece el control de la presión arterial y contribuye a mantener un peso saludable.
No necesitas practicar un deporte para obtener beneficios. Caminar, subir escaleras, bailar, andar en bicicleta o realizar actividades cotidianas que impliquen movimiento cuentan como actividad física.
Moverte más también cuenta
La actividad física incluye cualquier movimiento corporal que implique gasto de energía. Por eso, si actualmente pasas mucho tiempo sentado, pequeños cambios pueden ser un buen punto de partida.
Puedes comenzar con acciones sencillas:
- Camina durante algunos minutos varias veces al día.
- Utiliza las escaleras cuando sea seguro hacerlo.
- Levántate y muévete después de permanecer mucho tiempo sentado.
- Realiza actividades domésticas que impliquen movimiento.
- Elige actividades que disfrutes para que sea más fácil mantenerlas.
Con el tiempo, puedes aumentar gradualmente la duración y la intensidad.
La constancia importa más que la intensidad
Para los adultos, la Organización Mundial de la Salud recomienda entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica de intensidad moderada, o entre 75 y 150 minutos de actividad intensa, además de ejercicios para fortalecer los principales grupos musculares al menos dos días por semana.
No es necesario alcanzar esa cantidad desde el primer día. Si actualmente realizas poca actividad, empezar con periodos cortos y aumentar progresivamente es una estrategia razonable.
El corazón se beneficia del movimiento
La actividad física regular favorece la circulación, ayuda a controlar la presión arterial y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares. También contribuye al bienestar general, al sueño y a la salud mental.
Si tienes una enfermedad del corazón, hipertensión no controlada u otra condición de salud, consulta a un profesional de la salud antes de comenzar un programa de ejercicio intenso. Puede orientarte sobre el tipo y nivel de actividad adecuados para ti.