Las hormonas son sustancias que ayudan a coordinar muchas funciones del organismo. Participan en procesos como el crecimiento, el metabolismo, el sueño, el estado de ánimo y el funcionamiento del sistema reproductivo. Por eso, cuando sus niveles cambian o alguna glándula no produce la cantidad adecuada, pueden aparecer diferentes molestias.
Las alteraciones hormonales tienen causas diversas. Algunas forman parte de etapas naturales de la vida, como la pubertad o la menopausia. Otras pueden relacionarse con enfermedades, cambios en determinadas glándulas, algunos medicamentos u otras situaciones que afectan el equilibrio hormonal.
Los síntomas dependen de las hormonas involucradas y pueden variar de una persona a otra. Entre ellos se encuentran cambios en el peso, cansancio, dificultades para dormir, modificaciones en el estado de ánimo, cambios en la piel, caída del cabello o alteraciones del ciclo menstrual.
¿Todos los cambios significan un problema hormonal?
No. Muchas molestias pueden tener distintas causas y no es posible determinar que existe una alteración hormonal solamente por los síntomas.
Para conocer la causa, un profesional de la salud puede considerar tus síntomas, antecedentes y medicamentos. Cuando es necesario, puede solicitar análisis u otros estudios para evaluar determinadas hormonas.
Evita utilizar hormonas o productos que prometan “equilibrarlas” sin una valoración. El tratamiento depende de la causa y debe adaptarse a las necesidades de cada persona.
Si presentas cambios persistentes que afectan tu bienestar o tienes síntomas que te preocupan, consulta a un profesional de la salud.