Actualmente no existe un tratamiento que cure la enfermedad de Alzheimer, pero existen opciones que pueden ayudar a manejar algunos síntomas y mantener la calidad de vida. El tratamiento debe considerar la etapa de la enfermedad, los síntomas, otras condiciones de salud y las necesidades de cada persona.
Algunos medicamentos pueden ayudar temporalmente con determinados problemas de memoria y pensamiento. En algunas personas también se utilizan tratamientos dirigidos a ciertos cambios relacionados con la enfermedad de Alzheimer. La elección depende de una valoración profesional y no todas las personas son candidatas para las mismas opciones.
El cuidado no se limita a los medicamentos. Mantener rutinas, atender otras condiciones de salud, favorecer la actividad física y mental y conservar los vínculos sociales forman parte de un enfoque integral.
¿Qué más forma parte del tratamiento?
- Mantener controles de salud periódicos.
- Seguir correctamente las indicaciones sobre los medicamentos.
- Revisar con el profesional de la salud los medicamentos que toma la persona.
- Mantener actividades que resulten significativas y agradables.
- Favorecer una alimentación adecuada y suficiente.
- Procurar actividad física adaptada a sus capacidades.
- Mantener contacto con familiares, amistades y otras personas importantes.
- Adaptar el entorno cuando existan dificultades para realizar actividades cotidianas.
Es importante evitar presentar el Alzheimer únicamente desde sus dificultades. Una persona con demencia puede seguir disfrutando actividades, expresando preferencias, tomando algunas decisiones y participando en su comunidad. El objetivo del tratamiento y los cuidados es acompañar esos cambios sin perder de vista a la persona.
Si tienes dudas sobre las opciones de tratamiento o los cambios que has observado, consulta a un profesional de la salud.