Estrés y bruxismo nocturno
¿Cómo ocurre el bruxismo por estrés?
Hay personas que llegan a la cama cansadas, se duermen y, sin darse cuenta, pasan parte de la noche apretando o rechinando los dientes. El estrés y la tensión emocional pueden formar parte de las razones por las que aparece o se intensifica el bruxismo, aunque no son su única causa. También intervienen factores genéticos, ciertos medicamentos, el consumo de alcohol o cafeína y algunos problemas relacionados con el sueño.
El bruxismo puede presentarse mientras estamos despiertos o durante el sueño. En este último caso resulta especialmente difícil reconocerlo porque la persona no necesariamente sabe que está apretando la mandíbula mientras duerme. En ocasiones, es alguien que duerme a su lado quien escucha el rechinamiento.
El estrés puede mantener al cuerpo en tensión
Durante una etapa de preocupación, ansiedad o tensión, es posible que los músculos permanezcan más contraídos. Esa tensión puede trasladarse a la mandíbula y favorecer el hábito de apretar los dientes.
Esto no significa que cada noche de estrés vaya a provocar bruxismo. La relación es más compleja y varía de una persona a otra. Algunas personas rechinan los dientes ocasionalmente y nunca presentan problemas, mientras que otras desarrollan molestias o desgaste dental con el tiempo.
Por eso, no conviene pensar que el bruxismo es simplemente “una mala costumbre”. Es una condición en la que participan distintos factores y que merece atención cuando se vuelve frecuente o intenso.
Y hay algo especialmente difícil de este problema: puedes tenerlo durante meses sin saberlo. El cuerpo suele dejar algunas pistas después de dormir, y reconocerlas puede ayudarte a descubrir lo que ocurre mientras estás dormido.
¿Te levantas con la mandíbula cansada, dolor de cabeza o los dientes más sensibles? A continuación, conoce las señales que pueden revelar que estás rechinando o apretando los dientes por la noche.