¿Por qué aparecen manchas en la vista?
Así aparecen las “moscas volantes”
Para entender las manchas que aparecen en la vista hay que conocer un poco mejor el vítreo. Esta sustancia gelatinosa ocupa gran parte del interior del ojo y se encuentra delante de la retina, que es el tejido sensible a la luz encargado de enviar la información visual al cerebro.
Con el envejecimiento, el vítreo cambia de consistencia. Puede hacerse más líquido y las fibras que contiene pueden agruparse. Cuando esas pequeñas estructuras proyectan sombras sobre la retina, nosotros las percibimos como manchas, puntos, líneas o telarañas que se desplazan por la visión.
Este proceso es común y puede hacerse más evidente después de cierta edad. El desprendimiento vítreo, por ejemplo, ocurre con frecuencia después de los 50 años y consiste en que el vítreo comienza a separarse de la retina. En muchas personas no provoca problemas graves, aunque puede generar un aumento repentino de manchas o destellos.
No todas las personas las perciben de la misma manera. Algunas pueden notar un punto que aparece y desaparece; otras describen pequeños hilos, círculos o sombras que se desplazan cada vez que mueven los ojos.
También existen factores que hacen que una persona tenga mayor probabilidad de presentar miodesopsias. Entre ellos se encuentran:
- Tener una miopía importante.
- Vivir con diabetes.
- Haber tenido cirugía de cataratas.
- Haber sufrido una lesión ocular.
- Presentar inflamación o infección dentro del ojo.
En muchos casos, las manchas terminan siendo menos molestas porque el cerebro aprende a ignorarlas. Esto explica por qué una persona puede seguir teniendo “moscas volantes” pero dejar de prestarles tanta atención después de un tiempo.
Sin embargo, hay una diferencia importante entre una mancha que llevas meses o años viendo y una que aparece de manera repentina. Un cambio brusco puede indicar que algo está ocurriendo en el vítreo o en la retina y necesita ser revisado.
Por eso, no sólo importa qué estás viendo, sino cuándo apareció y si está acompañado de otros cambios visuales.
Una nueva lluvia de manchas, destellos o una sombra en el campo visual puede ser una señal diferente. Aprende cuáles son los cambios que no conviene esperar a que desaparezcan por sí solos.