El embarazo después de los 35
Pruebas importantes durante el embarazo
Las pruebas prenatales forman parte del seguimiento de cualquier embarazo. Tener 35 años o más no significa que todas las personas necesiten exactamente los mismos estudios, pero la edad puede ser uno de los factores que el profesional considera para determinar qué evaluaciones conviene realizar.
Entre las pruebas que pueden formar parte del seguimiento están los análisis de sangre, ultrasonidos y estudios para detectar determinadas alteraciones cromosómicas.
Detectar no es lo mismo que diagnosticar
Algunas pruebas son de detección o screening. Su función es estimar si existe una probabilidad mayor o menor de determinada condición. Un resultado que indica mayor probabilidad no significa que el bebé tenga esa condición.
Cuando una prueba de detección muestra un resultado que requiere mayor evaluación, el equipo médico puede explicar otras alternativas diagnósticas.
Entre los estudios que pueden ofrecerse se encuentran:
- Pruebas de detección genética, realizadas mediante análisis de sangre.
- Ultrasonidos, incluido el que permite revisar el desarrollo y la anatomía del bebé.
- Pruebas diagnósticas, como la amniocentesis o el muestreo de vellosidades coriónicas, cuando están indicadas.
- Pruebas habituales del embarazo, como análisis de sangre y orina, medición de presión arterial y detección de diabetes gestacional.
Actualmente, las opciones de detección y diagnóstico prenatal deben explicarse a las personas embarazadas para que puedan decidir, junto con su equipo de salud, cuáles son adecuadas para su situación.
No todas las pruebas son obligatorias ni todas tienen el mismo propósito. Algunas buscan detectar una posibilidad y otras confirmar un diagnóstico. Conocer esta diferencia puede hacer que los resultados sean mucho más fáciles de comprender.
Además, el seguimiento puede adaptarse conforme avanza el embarazo. Si aparece alguna situación que requiere mayor vigilancia, el equipo médico puede indicar controles adicionales.
Por eso, más que pensar que después de los 35 “hay que hacerse muchísimos estudios”, conviene entender que el seguimiento se adapta a las características de cada embarazo.
Los estudios son una parte del cuidado, pero no son lo único que puedes hacer. Tus hábitos diarios y el seguimiento médico también pueden ayudarte a cuidar tu salud y la de tu bebé durante esta etapa.