Suplementos alimenticios, ¿un riesgo innecesario?
¿Qué pasa cuando combinas varios suplementos?
Un multivitamínico, unas cápsulas para la energía, un producto para el cabello y otro para el ejercicio pueden parecer complementarios. El problema es que varios suplementos pueden contener los mismos nutrientes o ingredientes, haciendo que la cantidad total consumida sea mucho mayor de lo que parece.
Las etiquetas pueden esconder duplicaciones
Por ejemplo, un multivitamínico puede contener zinc y vitamina C, mientras que otro suplemento que compras por separado puede aportar nuevamente ambos nutrientes.
Al combinar productos, conviene revisar:
- Los ingredientes de cada suplemento.
- La cantidad por porción.
- Cuántas porciones se consumen al día.
- Si existen ingredientes repetidos.
- Qué otros medicamentos o productos se utilizan.
El problema no siempre está en un suplemento individual, sino en la suma de todos los productos que forman parte de la rutina.
También cuentan las hierbas y otros ingredientes
Los suplementos no contienen únicamente vitaminas y minerales. Algunos incluyen plantas, extractos, aminoácidos, probióticos u otras sustancias que pueden producir efectos en el organismo.
Por eso, combinar varios productos sin conocer sus ingredientes puede aumentar la posibilidad de efectos adversos o interacciones.
Revisar cada suplemento por separado no siempre es suficiente: algunos ingredientes pueden repetirse entre productos y otros pueden tener efectos sobre el organismo. Pero existe otra combinación que merece todavía más atención, especialmente si sigues un tratamiento. Sigue leyendo para conocer qué ocurre cuando los suplementos se mezclan con medicamentos.