El síndrome cardiovascular renal metabólico (CKM) no aparece de la misma manera en todas las personas. Puede comenzar con cambios relacionados con el exceso de grasa corporal y avanzar hacia alteraciones metabólicas, problemas en los riñones o un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.
Para entender esta evolución, la Asociación Americana del Corazón propone diferentes etapas. Van de la 0 a la 4 y permiten identificar en qué punto se encuentra una persona y qué tan avanzado es su riesgo cardiovascular, renal y metabólico.
Etapa 0: sin factores CKM
En esta etapa no se identifican factores de riesgo relacionados con el síndrome CKM.
La presión arterial, la glucosa, el peso y otros indicadores se encuentran dentro de rangos saludables y no existe enfermedad cardiovascular o renal relacionada.
El objetivo en esta etapa es conservar la salud y evitar la aparición de factores que puedan favorecer el avance del síndrome.
Etapa 1: primeros cambios
En esta etapa comienzan a aparecer cambios relacionados principalmente con el exceso de grasa corporal o con alteraciones en la manera en que el organismo utiliza la glucosa.
Puede presentarse exceso de peso, acumulación de grasa alrededor de la cintura o problemas en el control de la glucosa, aunque todavía no existan alteraciones más avanzadas.
Identificar estos cambios permite actuar de manera temprana.
Etapa 2: aparecen más alteraciones
En esta etapa ya existen factores metabólicos o enfermedad renal que aumentan el riesgo cardiovascular.
Pueden presentarse condiciones como presión arterial alta, diabetes tipo 2, triglicéridos elevados o enfermedad renal crónica. También pueden existir varias de estas alteraciones al mismo tiempo.
Aquí se vuelve especialmente importante evaluar la salud de manera integral, porque los problemas metabólicos, cardiovasculares y renales pueden comenzar a coincidir.
Etapa 3: mayor riesgo cardiovascular
En esta etapa todavía puede no existir una enfermedad cardiovascular diagnosticada, pero el riesgo de desarrollarla es elevado.
Además de las alteraciones metabólicas o renales, pueden encontrarse señales de enfermedad cardiovascular que aún no produce síntomas. A esto se le conoce como enfermedad cardiovascular subclínica.
“Subclínica” significa que ya existen cambios en el organismo, aunque la persona todavía no presente síntomas evidentes.
Etapa 4: enfermedad cardiovascular
Esta etapa corresponde a las personas que ya presentan una enfermedad cardiovascular, además de otros componentes relacionados con el síndrome CKM.
Puede incluir antecedentes de problemas como infarto, insuficiencia cardiaca, enfermedad de las arterias o infarto cerebral, junto con alteraciones metabólicas o enfermedad renal.
En esta etapa, el cuidado debe considerar de manera conjunta las diferentes condiciones presentes para disminuir el riesgo de nuevas complicaciones.
Las etapas pueden ser diferentes
Las etapas ayudan a comprender el síndrome, pero no significan que todas las personas necesariamente pasarán de una a otra ni que lo harán de la misma manera.
Una persona puede permanecer durante años en una etapa, mientras que otra puede presentar varias condiciones al momento de ser evaluada. Además, algunos factores pueden mejorar con cambios en el estilo de vida, tratamiento y seguimiento médico.
Por eso, conocer la etapa no busca colocar una etiqueta, sino ayudar a comprender el panorama completo de la salud y orientar las medidas de prevención, vigilancia y tratamiento necesarias.