Mantenerse activo durante el envejecimiento
¿Cuánta actividad física necesito?
No existe una cantidad exacta de actividad física que funcione para todas las personas. Sin embargo, sí hay recomendaciones que pueden ayudarte a obtener beneficios para tu salud, independientemente de tu edad o condición física.
Si eres una persona mayor, mantenerte activo de forma regular puede ayudarte a conservar tu movilidad, fortalecer los músculos y reducir el riesgo de enfermedades crónicas. Lo más importante es recordar que cada movimiento cuenta: incluso si hoy haces menos actividad de la recomendada, comenzar poco a poco ya representa un beneficio para tu salud.
¿Cuál es la recomendación?
La Organización Mundial de la Salud recomienda que las personas de 65 años o más realicen, cada semana:
- Entre 150 y 300 minutos de actividad física de intensidad moderada, como caminar a paso ligero o bailar.
- Entre 75 y 150 minutos de actividad física de intensidad vigorosa, como nadar o andar en bicicleta a un ritmo intenso.
También es posible combinar actividades de intensidad moderada y vigorosa para alcanzar estas recomendaciones.
No solo importa el tiempo
Además de la actividad aeróbica, se recomienda realizar actividades que fortalezcan los músculos al menos dos días por semana. Asimismo, las personas mayores deberían incorporar ejercicios que ayuden a mejorar el equilibrio, especialmente si tienen riesgo de sufrir caídas.
Combinar distintos tipos de actividad física contribuye a mantener la fuerza, la estabilidad y la capacidad para realizar las actividades cotidianas con mayor facilidad.
¿Y si no puedo hacer tanto?
No todas las personas pueden cumplir estas recomendaciones desde el principio, y eso está bien. Si tienes alguna enfermedad, una limitación física o llevas mucho tiempo sin mantenerte activo, procura hacer la cantidad de actividad que te sea posible y aumenta el tiempo de forma gradual.
Incluso sesiones cortas de 10 o 15 minutos pueden sumar beneficios cuando se realizan de manera constante. Lo importante es evitar pasar largos periodos sentado y encontrar oportunidades para moverte a lo largo del día.
Cada movimiento cuenta
No es necesario dedicar una hora seguida al ejercicio para cuidar tu salud. Caminar para hacer las compras, subir escaleras, pasear al perro, bailar, hacer jardinería o realizar algunas tareas del hogar también ayudan a mantenerte activo.
Lo ideal es incorporar el movimiento como parte de tu rutina diaria y reducir el tiempo que permaneces sentado. Con pequeños cambios y constancia, es posible mejorar tu condición física y disfrutar de un envejecimiento más saludable.
En el siguiente contenido conocerás qué actividades físicas son las más recomendables durante el envejecimiento y cómo puedes combinarlas para mantener tu fuerza, equilibrio, flexibilidad y resistencia.