Pasar muchas horas sentado se ha vuelto común, especialmente durante el trabajo, la escuela o el tiempo frente a pantallas. Si llevas tiempo sin hacer ejercicio, empezar con actividades sencillas es una buena forma de incorporar más movimiento a tu día.
1.- Empieza con pequeños pasos
No necesitas hacer entrenamientos intensos desde el inicio. Caminar algunos minutos al día, subir escaleras, levantarte con frecuencia o realizar pausas activas son formas sencillas de mantenerte más activo.
Lo importante es encontrar actividades que puedas mantener de forma constante.
2.- Elige actividades que disfrutes
Mantener una rutina activa resulta más fácil cuando eliges actividades que disfrutas. Bailar, caminar, andar en bicicleta o seguir rutinas suaves en casa son algunas opciones para comenzar.
La constancia suele ser más importante que la intensidad, especialmente cuando estás comenzando nuevamente.
3.- Escucha las señales del cuerpo
Cada persona avanza a su propio ritmo. Evita exigirte demasiado al principio y aumenta la actividad de forma gradual. Descansar y respetar tus límites también es importante para avanzar de forma saludable.
Incorporar más movimiento a tu día representa un avance importante para tu salud y bienestar.