Olas de calor y sus efectos en tu cuerpo
Señales de golpe de calor y qué hacer
El golpe de calor es la forma más grave de enfermedad relacionada con el calor y requiere atención médica inmediata. Se produce cuando el organismo pierde la capacidad de controlar adecuadamente su temperatura y pueden comenzar a afectarse funciones importantes.
No es simplemente sentirse muy acalorado después de pasar varias horas bajo el sol. Una característica especialmente importante es la aparición de alteraciones del estado mental.
Estas señales son una emergencia
Una persona puede presentar:
- Confusión o desorientación.
- Alteraciones importantes del comportamiento o del estado mental.
- Desmayo o pérdida del conocimiento.
- Convulsiones.
- Piel muy caliente.
- Mareos intensos.
- Náuseas o vómitos.
- Temperatura corporal muy elevada.
No es necesario que aparezcan todos los síntomas. La confusión, el desmayo, las convulsiones o una alteración importante de la conciencia son señales para pedir ayuda inmediatamente.
Qué hacer mientras llega la ayuda
Si existe sospecha de un golpe de calor:
- Solicita atención médica de emergencia.
- Traslada a la persona a un lugar fresco o con sombra.
- Retira el exceso de ropa.
- Comienza a enfriar su cuerpo con agua fresca, paños húmedos u otros medios disponibles.
- Permanece con ella mientras llega la atención médica.
Si está inconsciente, confundida o no puede beber con seguridad, no le des líquidos por la boca, debido al riesgo de atragantamiento.
Agotamiento y golpe de calor no son iguales
El agotamiento por calor puede provocar sudoración intensa, debilidad, dolor de cabeza, mareos y náuseas. Retirarse del calor y comenzar a enfriar el cuerpo son medidas importantes.
Sin embargo, si la persona no mejora, empeora o presenta alteraciones del estado mental, necesita atención médica.
El golpe de calor puede avanzar rápidamente y sus consecuencias pueden ser graves. Por eso, no conviene esperar para comprobar si la persona se recupera sola cuando existen señales de alarma.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta: beber líquidos con regularidad, buscar lugares frescos, reducir la exposición durante las horas más calurosas y prestar atención especial a las personas con mayor riesgo.
Las altas temperaturas pueden afectar al organismo mucho antes de que aparezca una emergencia. Reconocer las señales, actuar temprano y tomar precauciones durante una ola de calor son pasos esenciales para proteger la salud.