Los primeros días después del nacimiento implican cambios importantes para toda la familia. Mientras tu cuerpo se recupera, el bebé comienza a adaptarse al ambiente fuera del útero y necesita atención constante, alimentación, descanso y vigilancia.
El cuidado de ambos es una tarea que puede requerir apoyo. No tienes que hacer todo por tu cuenta. Contar con familiares o personas de confianza para algunas tareas puede darte tiempo para descansar y atender tus propias necesidades.
¿Qué necesita el bebé durante los primeros días?
- Alimentación adecuada según las indicaciones del equipo de salud.
- Contacto y atención afectuosa.
- Sueño seguro.
- Higiene y cambio frecuente del pañal.
- Control de la temperatura y observación de su comportamiento.
- Revisiones pediátricas de acuerdo con las recomendaciones.
- Seguimiento de vacunas y otros cuidados preventivos.
El recién nacido puede dormir muchas horas y tener periodos de sueño y alimentación diferentes durante el día y la noche. Conocer sus señales de hambre, sueño o incomodidad puede ayudarte a responder a sus necesidades.
Lactancia materna
La leche materna proporciona nutrientes y componentes que ayudan a proteger al bebé frente a algunas infecciones. La Organización Mundial de la Salud recomienda iniciar la lactancia durante la primera hora después del nacimiento y mantener la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses, siempre que sea posible y de acuerdo con las necesidades de la madre y el bebé.
Durante los primeros días se produce el calostro, una leche de aspecto más espeso y amarillento que contiene una concentración importante de nutrientes y componentes del sistema inmunológico. Aunque se produce en pequeñas cantidades, es adecuado para las necesidades del recién nacido en esta etapa.
La lactancia puede requerir aprendizaje y práctica. La posición del bebé, el agarre al pecho y la frecuencia de las tomas pueden influir en que la alimentación sea más cómoda y efectiva.
¿Cómo saber si el bebé está recibiendo suficiente leche?
El equipo de salud puede ayudarte a valorar la alimentación observando aspectos como el número de tomas, los pañales mojados, las evacuaciones, el comportamiento del bebé y su evolución del peso.
Es normal tener dudas durante los primeros días. Algunas personas pueden presentar dolor o dificultades para lograr un buen agarre. No es necesario enfrentar estos problemas en silencio: recibir orientación temprana puede facilitar la lactancia y prevenir complicaciones.
Si tienes dolor persistente, lesiones en los pezones, dudas sobre la cantidad de leche o preocupación porque el bebé no se alimenta adecuadamente, consulta a un profesional de la salud o a un profesional capacitado en lactancia.
¿Y qué necesitas tú?
Tu recuperación también debe formar parte de los cuidados. Procura alimentarte bien, mantenerte hidratada, descansar y acudir a las revisiones posteriores al parto. Si tienes dolor, cansancio extremo, dudas sobre tu recuperación o dificultades para adaptarte, habla con un profesional de la salud.
También es importante prestar atención a tu bienestar emocional. Los cambios de sueño, las nuevas responsabilidades y las modificaciones hormonales pueden hacer que esta etapa sea exigente.
Cuidar al bebé y cuidarte a ti no son tareas separadas. Tu bienestar influye en tu capacidad para acompañarlo y recuperarte.
Si tienes dudas sobre la alimentación, la lactancia, el sueño, la higiene o cualquier cambio en el bebé, consulta a su profesional de la salud. Ante una preocupación relacionada con tu recuperación, consulta a tu profesional de la salud.