Cargar el celular de noche y sus riesgos
El calor puede convertirse en un riesgo
Que un celular se sienta ligeramente tibio durante la carga puede ocurrir y no necesariamente significa que exista una falla. Lo importante es distinguir entre el calor habitual y un calentamiento excesivo.
Las baterías de ion-litio almacenan una cantidad importante de energía en un espacio pequeño. Cuando una batería está dañada, se utiliza de manera incorrecta o se expone a condiciones inadecuadas, puede sobrecalentarse y, en casos poco frecuentes, provocar un incendio.
Por eso, mantener el teléfono en un lugar ventilado es una medida sencilla de prevención.
Hay señales que no conviene ignorar
Si el celular o su batería presentan alguna de estas señales, lo recomendable es dejar de utilizarlos y buscar orientación del fabricante o un servicio técnico:
- Se calienta demasiado durante la carga.
- La batería o el teléfono comienzan a hincharse.
- Aparece un olor extraño.
- Se observan cambios de color o daños.
- Se escucha algún ruido inusual.
- Hay humo o señales de deterioro.
Estas señales pueden indicar que existe un problema con la batería o el dispositivo.
También conviene prestar atención después de una caída fuerte. Un golpe puede dañar componentes internos aunque el teléfono continúe funcionando normalmente. Si la batería quedó dañada, seguir cargándola podría aumentar el riesgo de sobrecalentamiento.
Y no sólo importa el teléfono. El cable y el adaptador forman parte del sistema de carga, por lo que un accesorio deteriorado también puede representar un riesgo.