¿Qué provoca los cálculos renales?
La deshidratación y las piedras en los riñones
Hay algo tan cotidiano como pasar varias horas sin beber agua que puede influir en la formación de cálculos renales. Cuando el organismo recibe poco líquido, la orina se vuelve más concentrada y las sustancias que pueden formar cristales tienen más posibilidades de acumularse.
Los riñones filtran la sangre y producen orina para eliminar sustancias que el cuerpo no necesita. Para hacerlo, necesitan suficiente agua. Cuando la cantidad de líquido disminuye, la orina contiene una mayor concentración de minerales y sales.
El calor puede aumentar el riesgo
No todas las personas necesitan exactamente la misma cantidad de líquido. Quienes viven en lugares calurosos, realizan actividad física intensa o sudan mucho pueden perder más agua y necesitar reponerla con mayor frecuencia.
Esto es especialmente importante durante los días de calor. No esperar a tener una sed intensa puede ayudar a mantener una hidratación más constante.
El agua es la opción principal para mantener la orina diluida. En personas que ya han tenido cálculos, un profesional de salud puede establecer una meta individual de líquidos; la cantidad necesaria depende de factores como el tipo de cálculo y las condiciones de salud.
No se trata de beber agua sin medida
Más agua no siempre significa mejor salud para todas las personas. Quienes tienen insuficiencia renal u otras condiciones que requieren limitar líquidos deben seguir las indicaciones de su equipo médico.
Para la mayoría de las personas, sin embargo, mantener una hidratación adecuada durante el día es una de las medidas más importantes para reducir el riesgo de cálculos. Si ya has tenido piedras, conocer su composición puede ayudar a definir medidas de prevención más específicas.
La hidratación es una pieza importante, pero no es la única. Lo que ponemos en el plato también puede cambiar la cantidad de ciertas sustancias que llegan a la orina.
Y aquí aparece una duda muy común: si algunos alimentos pueden favorecer los cálculos, ¿cuáles son realmente y qué tanto importa lo que comemos? En el próximo tema nos detenemos en los alimentos y nutrientes que pueden influir en su formación.