¿Qué provoca los cálculos renales?
Otros factores que aumentan el riesgo
Beber suficiente agua y cuidar la alimentación puede ayudar, pero no todas las piedras en los riñones se explican por lo que una persona come o bebe. Los antecedentes familiares, algunas enfermedades, determinados medicamentos y haber tenido cálculos anteriormente pueden aumentar la posibilidad de que vuelvan a aparecer.
Los antecedentes pueden pesar
Si alguien de tu familia ha tenido cálculos renales, tu riesgo puede ser mayor. Y si tú ya has tenido una piedra, existe una mayor probabilidad de desarrollar otra. Por eso, después de un primer episodio puede ser útil conocer de qué estaba compuesto el cálculo y revisar con un profesional qué factores podrían estar detrás.
Algunas condiciones también influyen
Determinadas enfermedades digestivas, la diarrea crónica, algunas alteraciones metabólicas, infecciones urinarias recurrentes y ciertos trastornos hereditarios pueden modificar la composición de la orina y favorecer la formación de piedras.
El peso corporal y algunos cambios en el metabolismo también se han relacionado con un mayor riesgo de cálculos. Esto no significa que una persona tenga la culpa de desarrollar piedras. El riesgo de una enfermedad rara vez depende de un solo factor, y los cálculos renales no son una excepción.
Medicamentos y suplementos también pueden importar
Algunos medicamentos y suplementos pueden favorecer determinados tipos de cálculos. Entre los factores descritos se encuentran dosis elevadas de vitamina C, algunos suplementos, ciertos antiácidos con calcio y determinados medicamentos utilizados para tratar otras enfermedades.
Esto no significa que debas suspender un medicamento o suplemento por tu cuenta. Si has tenido cálculos y tomas algún tratamiento de manera habitual, es mejor comentarlo con tu profesional de salud para valorar si tiene alguna relación con tu riesgo.
Al final, entender por qué se forman las piedras permite dejar atrás una idea muy común: que todo se reduce a “tomar poca agua” o “comer mal”. En realidad, la formación de cálculos puede tener varias causas que se combinan de manera diferente en cada persona.
Conocer esos factores es el primer paso para prevenir que una piedra vuelva a aparecer. Y cuando ya has tenido cálculos, una valoración médica puede ayudarte a identificar su tipo y encontrar las medidas que realmente se ajusten a tu caso.