El cepillo dental no alcanza completamente los espacios estrechos entre los dientes. El hilo dental permite limpiar estas zonas y retirar placa y restos de alimentos que pueden acumularse cerca de las encías.
Utilizarlo correctamente ayuda a complementar el cepillado y forma parte de una buena higiene bucal.
No se trata de cortar la encía
Una de las principales dificultades al comenzar a utilizar hilo dental es hacerlo con demasiada fuerza. El hilo debe deslizarse suavemente entre los dientes y llegar hasta la línea de las encías sin lastimarlas.
Una pequeña cantidad de sangrado puede aparecer cuando existe inflamación de las encías, pero el sangrado frecuente merece atención.
La técnica hace la diferencia
Para utilizar el hilo dental:
- Corta aproximadamente 45 centímetros de hilo y enrolla la mayor parte alrededor de los dedos medios.
- Sujeta una sección corta entre los dedos pulgar e índice.
- Desliza suavemente el hilo entre los dientes.
- No lo introduzcas de golpe ni lo fuerces contra las encías.
- Forma una curva alrededor de cada diente.
- Muévelo suavemente hacia arriba y hacia abajo para limpiar sus lados.
- Utiliza una sección limpia del hilo al pasar de un espacio a otro.
No olvides los dientes posteriores, donde también puede acumularse placa.
¿Hilo dental antes o después del cepillado?
Lo importante es limpiar entre los dientes todos los días. Algunas personas prefieren hacerlo antes de cepillarse porque así pueden retirar los restos que se desprenden antes de limpiar el resto de la boca.
Puedes elegir el momento que te resulte más fácil de mantener como hábito.
Hay otras opciones
Si los espacios entre tus dientes son amplios o tienes aparatos de ortodoncia, puentes u otras condiciones que dificultan utilizar hilo convencional, pueden existir alternativas como cepillos interdentales o irrigadores bucales.
Un profesional de la salud bucal puede recomendarte la opción más adecuada.
La constancia importa
La limpieza entre los dientes no sustituye el cepillado ni las revisiones. Cada parte de la rutina cumple una función diferente.
Si tus encías sangran con frecuencia, están inflamadas o sientes dolor al limpiar entre los dientes, consulta a un profesional de la salud bucal.