¿Tu sueño está afectando cómo te sientes?
¿Qué hacer si creo que tengo depresión?
Reconocer que algo no está bien puede ser difícil. Tal vez llevas semanas sintiéndote diferente, has perdido el interés por cosas que antes disfrutabas o simplemente notas que realizar actividades cotidianas se ha vuelto más complicado.
Si sospechas que podrías tener depresión, no tienes que resolverlo por tu cuenta.
Dar el primer paso
Hablar con un profesional de la salud puede ayudarte a entender qué está ocurriendo. Un médico, psicólogo o psiquiatra puede evaluar lo que estás experimentando y determinar si se trata de depresión o de otro problema que requiere atención.
También puede ayudarte:
- Contarle a alguien de confianza cómo te has estado sintiendo.
- Mantener, en la medida de lo posible, horarios regulares para dormir y comer.
- Realizar actividades sencillas que formen parte de tu rutina.
- Mantener contacto con personas cercanas, aunque al principio no tengas mucho ánimo.
- Evitar recurrir al alcohol u otras sustancias para intentar sentirte mejor.
- Seguir las indicaciones de un profesional si ya recibiste atención.
La depresión puede tratarse. Dependiendo de cada persona, el tratamiento puede incluir psicoterapia, medicamentos o una combinación de ambos. El tipo de tratamiento debe determinarlo un profesional después de valorar las necesidades de cada caso.
Si tienes pensamientos de hacerte daño o de que no vale la pena seguir viviendo, busca ayuda profesional de inmediato o acude a un servicio de urgencias.
Pedir ayuda no significa que estés exagerando ni que seas débil. La depresión es un problema de salud y recibir atención puede ser parte importante de la recuperación.
Ya sabemos cómo reconocerla, diferenciarla, identificarla y buscar atención. Para cerrar esta microsección, el siguiente contenido pondrá a prueba algunas de las ideas más comunes sobre la depresión para distinguir qué es cierto y qué es un mito.