Prevenir el VIH consiste en conocer las herramientas disponibles y elegir las que sean adecuadas para cada situación. La prevención debe abordarse desde la información, el respeto y el cuidado de la salud, sin prejuicios hacia las personas con VIH.
Actualmente existen diferentes medidas que ayudan a reducir el riesgo de adquirir la infección.
Hay varias formas de protegerte
Dependiendo de las circunstancias, pueden utilizarse distintas estrategias:
- Utilizar preservativo durante las relaciones sexuales.
- Realizarse pruebas de VIH cuando existe una posible exposición.
- Considerar la profilaxis preexposición (PrEP) cuando está indicada.
- Solicitar profilaxis posexposición (PEP) después de una posible exposición.
- Evitar compartir objetos que puedan entrar en contacto con sangre.
- Recibir tratamiento y seguimiento médico cuando se vive con VIH.
No todas las personas necesitan las mismas medidas. La prevención debe adaptarse a las necesidades y circunstancias de cada persona.
El diagnóstico también forma parte de la prevención
Hacerse una prueba permite conocer el estado de salud y, en caso de detectar el VIH, comenzar el tratamiento oportunamente.
Las personas con VIH que reciben tratamiento pueden reducir la cantidad de virus en su organismo hasta alcanzar niveles indetectables. Además de favorecer su salud, esto evita la transmisión sexual del VIH.
¿Qué hacer ante una posible exposición?
Si consideras que pudiste haber estado expuesto al VIH recientemente, busca atención lo antes posible. Existe una medida de emergencia llamada PEP que debe iniciarse dentro de las 72 horas posteriores a una posible exposición.
No esperes a desarrollar síntomas para solicitar orientación.
La prevención del VIH no debe vivirse desde la culpa o el miedo. Contar con información confiable permite tomar decisiones sobre tu salud con mayor tranquilidad.
Si quieres conocer qué medidas de prevención son adecuadas para ti, consulta a un profesional de la salud.