Suplementos alimenticios, ¿un riesgo innecesario?
Vitaminas que no conviene tomar por tu cuenta
Que una vitamina sea indispensable para el organismo no significa que cualquier cantidad sea segura para cualquier persona. Una cosa es necesitar un nutriente y otra muy distinta decidir por cuenta propia cuánto tomar.
Algunas requieren especial cuidado
El hierro, por ejemplo, es necesario para producir hemoglobina y transportar oxígeno en la sangre. Sin embargo, consumir cantidades excesivas puede causar malestar gastrointestinal y, en casos graves, intoxicación.
La vitamina A es otro ejemplo. El organismo la necesita para funciones como la visión y el sistema inmunitario, pero consumir dosis elevadas de vitamina A preformada puede resultar perjudicial, especialmente durante el embarazo.
Antes de comenzar un suplemento, conviene considerar:
- Qué nutriente contiene.
- Cuánto aporta por porción.
- Si ya consumes ese nutriente en otro suplemento.
- Si realmente existe una necesidad de tomarlo.
- Si puede afectar algún medicamento que utilizas.
“Natural” tampoco significa inocuo
Algunos suplementos contienen plantas, extractos y otras sustancias que tienen efectos sobre el organismo. Por eso, la palabra “natural” no garantiza que un producto sea adecuado para todas las personas.
También es importante informar a los profesionales de la salud sobre cualquier suplemento que se consuma, incluso si se adquirió sin receta.
Tomar una vitamina sin necesitarla puede convertir una decisión aparentemente inofensiva en un riesgo evitable.
Una vitamina puede ser necesaria para el organismo y, al mismo tiempo, no ser adecuada para ti en determinada cantidad o circunstancia. La situación se vuelve todavía más interesante cuando empiezas a sumar diferentes productos a tu rutina. Continúa con esta guía para conocer qué puede ocurrir cuando combinas varios suplementos.