Los mitos sobre el VIH pueden generar miedo, confusión y rechazo hacia las personas con VIH. Aclarar qué es cierto y qué no ayuda a prevenir la infección y favorece una convivencia basada en el respeto.
El VIH no se transmite mediante el contacto cotidiano y tiene formas específicas de transmisión.
Mito: Puedes adquirir el VIH al convivir con una persona con VIH
Falso. Abrazar, saludar, convivir, compartir alimentos o utilizar los mismos espacios no transmite el VIH.
Mito: Una persona con VIH siempre presenta síntomas
Falso. El VIH puede permanecer sin síntomas durante un tiempo prolongado. Por eso, una persona no puede saber si tiene VIH únicamente por cómo se siente.
La única manera de conocer el estado serológico es mediante una prueba.
Mito: VIH y sida son lo mismo
Falso. El VIH es el virus que afecta al sistema inmunitario. El sida es la etapa más avanzada de la infección.
Con un tratamiento adecuado, muchas personas con VIH pueden evitar que la infección avance hasta esa etapa.
Mito: Las personas con VIH no pueden llevar una vida saludable
Falso. El tratamiento antirretroviral permite controlar el VIH y proteger el sistema inmunitario. Las personas con VIH que reciben atención y mantienen su tratamiento pueden llevar una vida larga y saludable.
Mito: Una persona con VIH que tiene una carga viral indetectable puede transmitir el virus durante las relaciones sexuales
Falso. Cuando una persona con VIH mantiene una carga viral indetectable gracias al tratamiento, no transmite el VIH a sus parejas sexuales. Este principio se conoce como I=I.
Mito: Hablar sobre VIH fomenta conductas de riesgo
Falso. La información confiable permite reconocer situaciones de riesgo, conocer las herramientas de prevención y buscar atención cuando sea necesario.
Hablar del VIH con respeto también ayuda a disminuir el estigma que enfrentan muchas personas con VIH.
Si tienes dudas sobre el VIH, una posible exposición o una prueba, consulta a un profesional de la salud.