Vacunación
Fiebre por vacunas
Después de recibir una vacuna, algunas personas presentan reacciones temporales como dolor en el sitio de aplicación, cansancio o fiebre. Estas molestias forman parte de la respuesta del sistema inmunitario y suelen desaparecer por sí solas.
La fiebre después de una vacuna no significa que la persona haya desarrollado la enfermedad contra la que fue vacunada. Las vacunas están diseñadas para preparar las defensas del organismo frente a determinados microorganismos.
Una respuesta que suele durar poco
Cuando aparece fiebre después de una vacuna, generalmente es leve y temporal. El momento en que comienza y cuánto dura depende de la vacuna y de la persona.
Junto con la fiebre pueden presentarse:
- Dolor, enrojecimiento o inflamación en el sitio de aplicación.
- Cansancio.
- Dolor de cabeza.
- Escalofríos.
- Malestar general.
- Irritabilidad en bebés y niñas y niños.
- Menor apetito durante un periodo corto.
Estas reacciones suelen mejorar sin tratamiento específico.
¿Qué puedes hacer mientras pasa?
Si tienes fiebre leve después de vacunarte, descansar y mantener una hidratación adecuada puede ayudar a sentirte mejor.
En niñas y niños, ofrece líquidos con frecuencia y evita abrigarlos en exceso. No es necesario intentar bajar inmediatamente una fiebre leve si el niño se encuentra en buenas condiciones generales.
Los medicamentos para la fiebre o el dolor no deben administrarse de manera preventiva por cuenta propia. Si consideras necesario utilizar alguno, consulta con un profesional de la salud para conocer cuál es adecuado y qué cantidad corresponde.
No todas las fiebres tienen relación con la vacuna
Una fiebre que aparece después de la vacunación puede coincidir con otra infección o enfermedad que comenzaba en esos días. Por eso, la presencia de fiebre por sí sola no permite saber cuál es su causa.
Observa cómo evoluciona y presta atención a otros síntomas.
Hay señales que requieren atención
Busca atención de un profesional de la salud si la fiebre es muy alta, persiste, empeora o se acompaña de síntomas que te preocupen.
Una reacción alérgica grave después de una vacuna es poco frecuente, pero requiere atención inmediata. Dificultad para respirar, hinchazón de la cara o garganta, mareo intenso o pérdida del conocimiento son señales de emergencia.
Si tienes dudas sobre una reacción posterior a una vacuna, consulta con un profesional de la salud.