Vacunación
Esquema de vacunación
Las vacunas ayudan a preparar al sistema inmunitario para reconocer y combatir determinadas infecciones. Para obtener una protección adecuada, no basta con recibir una vacuna una sola vez en todos los casos. Algunas necesitan varias dosis y otras se indican en momentos específicos de la vida.
El esquema de vacunación reúne las vacunas recomendadas para cada persona de acuerdo con su edad y situación. Seguirlo permite recibir protección antes de que exista una mayor exposición a determinadas enfermedades.
Cada etapa tiene sus vacunas
Las necesidades de vacunación cambian a lo largo de la vida. Un bebé no requiere las mismas vacunas que un adolescente, una persona adulta o un adulto mayor.
El esquema puede incluir vacunas indicadas para:
- Bebés y niñas y niños.
- Adolescentes.
- Personas adultas.
- Personas mayores.
- Embarazo.
- Personas con determinadas condiciones de salud.
- Personas que viajan a ciertos lugares.
Las recomendaciones pueden actualizarse con el tiempo debido a cambios epidemiológicos, nuevas evidencias o la incorporación de nuevas vacunas.
¿Qué pasa si falta una dosis?
Olvidar una vacuna o dejar pasar más tiempo del recomendado entre dosis no significa necesariamente que tengas que comenzar todo el esquema nuevamente.
Un profesional de la salud puede revisar las vacunas que ya recibiste y establecer cuáles faltan y cuándo corresponde aplicarlas. Por eso es importante conservar la cartilla de vacunación o cualquier comprobante disponible.
Tu esquema no termina en la infancia
Algunas vacunas requieren dosis posteriores para mantener la protección. Otras se recomiendan por primera vez durante la adultez o en etapas específicas, como el embarazo.
También pueden existir recomendaciones especiales para personas que trabajan en determinados entornos, tienen ciertas condiciones de salud o planean viajar.
Mantenerlo al día protege a más personas
La vacunación no solo busca reducir el riesgo individual de enfermar. Cuando una gran parte de la población está protegida, disminuye la circulación de algunos microorganismos y se ayuda a proteger a quienes no pueden recibir determinadas vacunas.
Si no sabes si tienes vacunas pendientes, lleva tu cartilla a un profesional de la salud para revisar tu esquema y mantenerlo actualizado.