Las vacunas permiten prevenir numerosas enfermedades infecciosas que pueden provocar complicaciones graves. Algunas son especialmente importantes durante la infancia, mientras que otras requieren protección durante la adolescencia, la edad adulta o la vejez.
La vacunación ha reducido de manera considerable la presencia de varias enfermedades y ha evitado millones de muertes en todo el mundo.
La protección comienza desde edades tempranas
En la infancia se administran vacunas contra enfermedades como sarampión, poliomielitis, difteria, tosferina, tétanos y otras infecciones. Estas vacunas forman parte de los programas de inmunización porque los niños pueden ser especialmente vulnerables a algunas de sus complicaciones.
Completar las dosis indicadas permite desarrollar la protección esperada y ayuda a disminuir la circulación de estas enfermedades.
La vacunación continúa durante toda la vida
Las vacunas no son exclusivamente para niños. Algunas protecciones deben reforzarse durante la adolescencia o la edad adulta y existen vacunas recomendadas especialmente para determinados grupos.
La necesidad de vacunación puede aumentar en situaciones como:
- Embarazo.
- Edad avanzada.
- Algunas enfermedades crónicas.
- Determinados trabajos.
- Viajes a ciertas regiones.
- Situaciones de brote.
- Condiciones que debilitan el sistema inmunológico.
Prevenir es diferente de tratar
Una vacuna busca preparar las defensas antes de que ocurra una infección. No sustituye el tratamiento de una enfermedad que ya está presente y no todas las infecciones tienen una vacuna disponible.
Por eso, las vacunas forman parte de la prevención y deben complementarse con otras medidas de protección cuando corresponda.
Los esquemas pueden actualizarse
Las recomendaciones de vacunación pueden cambiar con el tiempo debido a nuevas evidencias, cambios en la circulación de enfermedades o disponibilidad de nuevas vacunas.
Por eso conviene consultar las recomendaciones vigentes y no basarse únicamente en el esquema que recibiste hace años.
Mantener tus vacunas al día es una forma de prevención
Si no recuerdas cuándo recibiste una vacuna o tienes dosis pendientes, no significa que sea demasiado tarde para revisar tu esquema.
Consulta a un profesional de la salud para saber qué vacunas necesitas de acuerdo con tu edad, antecedentes y situación actual.