Salud bucal
Limpieza dental
La limpieza dental profesional ayuda a retirar la placa bacteriana y el sarro que se acumulan en los dientes y que no siempre pueden eliminarse con el cepillado diario. Mantener una boca limpia ayuda a prevenir problemas en dientes y encías.
La limpieza profesional no sustituye la higiene diaria. Es un complemento de una rutina que incluye cepillado y limpieza entre los dientes.
El sarro no sale con el cepillo
La placa bacteriana es una capa que se forma continuamente sobre los dientes. Cuando no se elimina bien, puede endurecerse y convertirse en sarro.
El sarro no puede retirarse de forma segura en casa con el cepillo. Intentar rasparlo con objetos puede lastimar las encías o dañar el esmalte.
Una limpieza también detecta problemas
Durante una limpieza, un profesional de la salud dental puede observar cambios que requieren atención, como:
- Encías inflamadas o que sangran.
- Acumulación importante de sarro.
- Caries visibles.
- Dientes dañados o desgastados.
- Cambios en la boca que requieren una revisión más detallada.
Detectar estos cambios a tiempo facilita recibir la atención adecuada.
¿Cuándo acudir a una limpieza dental?
No todas las personas necesitan una limpieza profesional con la misma frecuencia. El intervalo depende del estado de tus dientes y encías, tus hábitos de higiene y algunos factores de riesgo.
Si tienes enfermedad de las encías, fumas, utilizas determinados medicamentos o acumulas mucho sarro, un profesional de la salud dental puede recomendar visitas más frecuentes.
La limpieza no reemplaza tu rutina
Para cuidar tus dientes entre consultas:
- Cepíllate al menos dos veces al día con pasta dental con flúor.
- Limpia diariamente los espacios entre los dientes.
- Evita fumar.
- Limita el consumo frecuente de alimentos y bebidas azucaradas.
Si tienes sangrado frecuente, inflamación, dolor o mal aliento persistente, consulta con un profesional de la salud dental.