Salud bucal
Muelas del juicio
Las muelas del juicio son los últimos molares que aparecen en la parte posterior de la boca. Suelen salir durante la adolescencia tardía o los primeros años de la adultez, aunque algunas personas nunca llegan a desarrollarlas.
No todas las muelas del juicio necesitan extraerse. Si tienen espacio suficiente, salen correctamente y pueden mantenerse limpias, pueden permanecer en la boca sin causar problemas.
El espacio puede cambiarlo todo
Cuando una muela del juicio no tiene suficiente espacio, puede quedar parcialmente cubierta por la encía o crecer inclinada. Esto dificulta su limpieza y favorece la acumulación de bacterias.
Una muela retenida también puede ejercer presión sobre los dientes cercanos o favorecer otros problemas.
Las señales de una infección
Los problemas alrededor de una muela del juicio pueden provocar:
- Dolor en la parte posterior de la boca.
- Encías inflamadas.
- Mal sabor u olor persistente.
- Dificultad para abrir la boca.
- Dolor al masticar.
- Fiebre en casos de infección.
La inflamación importante de la cara o la dificultad para tragar requieren atención de un profesional de la salud dental.
¿Siempre hay que extraerlas?
No. La decisión depende de la posición de la muela, el espacio disponible, su estado y los problemas que esté causando.
Un profesional de la salud dental puede revisar la zona y, cuando es necesario, solicitar una radiografía para conocer la posición de la muela.
Revisarlas puede evitar problemas
Las revisiones permiten detectar muelas que están creciendo de manera inadecuada antes de que provoquen dolor o infección.
No intentes mover, cortar o manipular una muela del juicio en casa. Si existe dolor o inflamación, consulta con un profesional de la salud dental para conocer la causa.