El flúor es un mineral que ayuda a proteger los dientes contra la caries. Se incorpora al esmalte y favorece su resistencia frente a los ácidos producidos por las bacterias de la placa.
Su uso adecuado es una de las medidas más eficaces para prevenir las caries a lo largo de la vida.
El flúor ayuda a reparar el esmalte
Los dientes están expuestos constantemente a procesos que pueden debilitar su superficie. Cuando consumes alimentos y bebidas con azúcares, las bacterias de la placa producen ácidos que pueden extraer minerales del esmalte.
El flúor ayuda a reducir esta pérdida y favorece la remineralización de las zonas que han comenzado a debilitarse.
La pasta dental es una fuente importante
Cepillarte dos veces al día con una pasta dental con flúor permite que este mineral entre en contacto directamente con los dientes.
Para aprovechar sus beneficios:
- Cepíllate al menos dos veces al día.
- Utiliza pasta dental con flúor.
- No tragues la pasta dental.
- Supervisa a los niños pequeños durante el cepillado.
- Evita enjuagarte con abundante agua inmediatamente después de cepillarte.
La cantidad de pasta y las recomendaciones pueden variar según la edad.
Más flúor no significa más protección
El flúor es seguro y eficaz cuando se utiliza en las cantidades recomendadas. En los niños pequeños es especialmente importante evitar que ingieran cantidades excesivas de pasta dental, ya que una exposición elevada durante el desarrollo de los dientes puede provocar fluorosis dental.
Por eso, los productos con flúor deben utilizarse de acuerdo con las recomendaciones correspondientes a cada edad.
El agua también puede aportar flúor
En algunos lugares, el agua potable contiene flúor en cantidades que contribuyen a prevenir la caries. La concentración depende de la zona y del sistema de abastecimiento.
No es necesario agregar suplementos de flúor por cuenta propia. La necesidad de una cantidad adicional depende de la exposición que tenga cada persona.
El flúor es parte de una rutina, no un sustituto
Utilizar pasta dental con flúor no reemplaza el cepillado correcto, la limpieza entre los dientes, una alimentación saludable ni las revisiones de salud bucal.
Si tienes dudas sobre el uso de productos con flúor para ti o para un niño, consulta a un profesional de la salud bucal.