Las revisiones de salud bucal permiten detectar caries, enfermedades de las encías y otros problemas antes de que provoquen molestias importantes. También ofrecen la oportunidad de resolver dudas sobre higiene, alimentación y otros cuidados.
No es necesario esperar a sentir dolor para acudir. Algunos problemas pueden avanzar durante un tiempo sin producir síntomas claros.
Una revisión no es solo para los dientes
Durante una consulta, el profesional de la salud bucal puede revisar los dientes, las encías y otras estructuras de la boca. Según lo que encuentre, puede recomendar una limpieza profesional, radiografías u otros estudios.
La frecuencia de las visitas no es idéntica para todas las personas. Depende de factores como la edad, el riesgo de caries, el estado de las encías, antecedentes y tratamientos que estés recibiendo.
Las revisiones ayudan a prevenir
Una consulta permite identificar problemas cuando todavía son pequeños y establecer medidas para evitar que avancen. También puede ayudarte a mejorar tu técnica de cepillado o encontrar la mejor manera de limpiar los espacios entre tus dientes.
En los niños, las revisiones permiten vigilar el desarrollo de los dientes y detectar problemas relacionados con su crecimiento.
No esperes a que el dolor aparezca
Dolor intenso, inflamación, sangrado frecuente, dientes flojos o una lesión que no desaparece son motivos para buscar atención. En estos casos, esperar a la siguiente revisión rutinaria puede retrasar el tratamiento necesario.
También conviene consultar si notas un cambio persistente en la boca que no sabes explicar.
Prepárate para tu consulta
Para aprovechar mejor una revisión:
- Anota cualquier molestia que hayas notado.
- Informa sobre medicamentos que utilizas.
- Comenta si tienes alguna enfermedad o condición de salud.
- Pregunta qué frecuencia de revisiones necesitas.
- Pregunta si tu técnica de higiene es adecuada.
- Sigue las recomendaciones recibidas.
No tienes que sentir vergüenza si llevas tiempo sin acudir. Una revisión es una oportunidad para conocer el estado actual de tu boca y saber qué puedes hacer a partir de ese momento.
Si tienes dolor, sangrado frecuente, inflamación u otro cambio persistente, consulta a un profesional de la salud bucal.
Fuentes: Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial (NIDCR) – Visitas al dentista / MedlinePlus – Salud dental