Las computadoras, teléfonos, tabletas y otros dispositivos forman parte de muchas actividades cotidianas. Pasar mucho tiempo frente a una pantalla puede favorecer molestias como ojos secos, cansancio visual, visión borrosa temporal o dolor de cabeza.
Estas molestias suelen relacionarse con el esfuerzo visual y con que parpadeamos con menor frecuencia mientras miramos una pantalla. No significa que las pantallas estén dañando necesariamente tus ojos, pero sí es conveniente incorporar descansos y ajustar el entorno.
¿Cómo puedes reducir las molestias?
- Haz pausas periódicas y cambia la mirada hacia objetos que estén a mayor distancia.
- Parpadea con frecuencia para mantener la superficie de los ojos lubricada.
- Coloca la pantalla a una distancia cómoda y evita acercarte demasiado.
- Ajusta el brillo de la pantalla para que sea confortable en relación con la iluminación del lugar.
- Evita trabajar o estudiar durante mucho tiempo en una habitación completamente oscura.
- Mantén limpia la pantalla para facilitar la lectura.
- Coloca el dispositivo de manera que puedas mantener una postura cómoda.
- Si utilizas lentes, asegúrate de que tu graduación esté actualizada.
¿Qué pasa si tus ojos se sienten secos?
La sensación de sequedad, ardor, cansancio o tener algo dentro del ojo puede aparecer después de períodos prolongados frente a una pantalla. Hacer pausas y parpadear con mayor frecuencia puede ayudar.
Si las molestias son frecuentes, intensas o continúan incluso cuando no utilizas dispositivos, conviene consultar con un profesional de la salud visual. Los síntomas persistentes pueden tener otras causas que necesitan valoración.
El objetivo no es dejar de utilizar pantallas, sino encontrar una forma más cómoda y saludable de incorporarlas a tu rutina.