Recibir un diagnóstico de una enfermedad cardíaca no significa que todas las personas necesiten el mismo tratamiento. Existen diferentes problemas del corazón y cada uno requiere un manejo acorde con su causa, gravedad y estado general de salud.
El tratamiento busca controlar la enfermedad, aliviar los síntomas cuando están presentes, prevenir complicaciones y ayudar a mantener la mejor calidad de vida posible. Dependiendo del problema, puede incluir cambios en el estilo de vida, medicamentos, procedimientos, cirugía o rehabilitación cardíaca.
El tratamiento depende de cada enfermedad
Una persona con enfermedad de las arterias coronarias puede necesitar medicamentos para controlar la presión arterial o el colesterol, mientras que otra podría requerir una angioplastia o una cirugía. En la insuficiencia cardíaca, el tratamiento busca mejorar el funcionamiento del corazón y controlar los síntomas. Las arritmias, por su parte, tienen tratamientos específicos según el tipo de alteración del ritmo.
Por eso, no existe un único tratamiento para las enfermedades cardíacas.
Los medicamentos requieren constancia
Cuando se indican medicamentos para el corazón, tomarlos de acuerdo con las instrucciones es una parte importante del tratamiento. Algunos ayudan a controlar la presión arterial, otros disminuyen el colesterol, previenen la formación de coágulos o reducen la carga de trabajo del corazón.
No suspendas un medicamento ni cambies la dosis por tu cuenta, aunque te sientas bien. Si tienes efectos secundarios, dificultades para tomarlo o dudas sobre su función, consulta a un profesional de la salud.
La rehabilitación cardíaca también forma parte del cuidado
La rehabilitación cardíaca es un programa supervisado que ayuda a las personas con determinadas enfermedades cardíacas a recuperar su capacidad física y retomar sus actividades de manera segura. Puede incluir ejercicio, educación sobre alimentación, control de factores de riesgo y apoyo para reducir el estrés.
El tratamiento no termina necesariamente cuando desaparecen las molestias. Mantener las indicaciones y acudir a las revisiones permite evaluar la evolución y hacer ajustes cuando sean necesarios.