Reducir el riesgo de demencia es un proceso que puede comenzar en cualquier etapa de la vida. Alzheimer’s Disease International destaca que no existe una medida única capaz de prevenir todos los casos, pero sí hay acciones relacionadas con la salud cerebral, cardiovascular, física y social que pueden favorecer un envejecimiento saludable.
Las recomendaciones de ADI incluyen:
- Mantén una alimentación variada: Procura incluir diferentes grupos de alimentos y limita los productos ultraprocesados. La alimentación debe adaptarse a tus necesidades, posibilidades y contexto.
- Muévete con regularidad: Caminar, andar en bicicleta, bailar, practicar taichí o realizar otras actividades que disfrutes puede ayudarte a mantenerte activo.
- Continúa aprendiendo: Leer, aprender una habilidad, estudiar un idioma, tocar un instrumento, resolver crucigramas o realizar actividades que estimulen tu mente puede mantenerte involucrado y activo.
- Cuida tu salud cardiovascular: Vigila la presión arterial, el colesterol y la glucosa, y sigue las indicaciones profesionales si tienes alguna enfermedad crónica.
- Mantén tus vínculos sociales: Convivir con familiares, amistades o integrantes de tu comunidad puede ayudar a disminuir el aislamiento y favorecer el bienestar.
- Cuida tu audición: Si notas dificultades para escuchar, busca una evaluación y utiliza las ayudas auditivas que un profesional recomiende.
- Cuida tu visión: Realiza revisiones periódicas y atiende los problemas visuales que puedan afectar tus actividades.
- Evita fumar: Dejar el tabaco es beneficioso para la salud cerebral, cardiovascular y pulmonar.
- Modera el consumo de alcohol: Evita el consumo excesivo y prolongado.
- Protege tu cabeza: Utiliza medidas de seguridad para reducir el riesgo de lesiones.
- Duerme lo suficiente: Procura mantener hábitos que favorezcan un descanso adecuado.
- Cuida tu salud emocional: Si presentas síntomas de depresión u otro problema emocional, busca apoyo profesional.
- Mantén una buena salud bucal: El cuidado de dientes y encías forma parte del bienestar general.
- Cuida tu salud durante toda la vida: La reducción del riesgo no comienza únicamente en la vejez. Las decisiones relacionadas con la salud desde edades tempranas pueden contribuir a mantener un cerebro saludable.
¿Hay una edad para empezar a cuidar la salud cerebral?
No. Las acciones para reducir factores de riesgo pueden realizarse durante diferentes etapas de la vida. Algunas tienen especial importancia en la infancia y la edad adulta, mientras que otras adquieren mayor relevancia conforme envejecemos.
ADI destaca que cada persona tiene circunstancias diferentes. Por eso, reducir el riesgo no consiste en seguir una fórmula perfecta, sino en identificar cambios realistas que puedan incorporarse a la vida cotidiana.
Incluso si una persona ya tiene un diagnóstico de demencia, mantener hábitos saludables puede contribuir a su bienestar y a conservar su calidad de vida. La persona debe seguir teniendo oportunidades para tomar decisiones, participar en actividades significativas y mantener sus vínculos con los demás.
¿Qué cambio puedes comenzar hoy?
No necesitas transformar toda tu rutina de un día para otro. Elegir una acción alcanzable —caminar un poco más, revisar tu presión arterial, retomar una actividad que disfrutas, atender un problema de audición o mantener contacto con alguien cercano— puede ser un primer paso.
La salud cerebral forma parte de la salud integral y merece atención durante toda la vida.