Epilepsia
Conocer la epilepsia ayuda a actuar con mayor seguridad. Encuentra información para comprenderla y brindar apoyo.
Convulsiones
Una convulsión ocurre cuando se presenta una alteración repentina de la actividad eléctrica del cerebro. Puede provocar movimientos involuntarios, cambios en el comportamiento, pérdida de conciencia o sensaciones inusuales. No todas las convulsiones significan que una persona tenga epilepsia: pueden aparecer por diferentes causas y algunas ocurren de manera aislada.
¿Cómo puede verse una convulsión?
Las convulsiones no siempre son iguales. Algunas son muy evidentes, mientras que otras pueden pasar desapercibidas. Durante una convulsión, una persona puede:
- Tener movimientos bruscos o repetitivos de brazos y piernas.
- Quedarse rígida durante algunos segundos.
- Perder temporalmente el conocimiento.
- Mirar fijamente y no responder cuando le hablan.
- Presentar movimientos automáticos, como masticar o frotarse las manos.
- Experimentar cambios repentinos en la respiración.
- Sentirse confundida o muy cansada después del episodio.
La duración y las manifestaciones dependen del tipo de convulsión y de la zona del cerebro involucrada.
¿Convulsión y epilepsia son lo mismo?
No. Una convulsión es un episodio que ocurre debido a una actividad eléctrica anormal en el cerebro. La epilepsia es una enfermedad neurológica caracterizada por una predisposición persistente a presentar crisis epilépticas.
Una persona puede tener una convulsión por fiebre, una alteración de los niveles de glucosa, una lesión cerebral, una infección, intoxicación u otras situaciones, sin tener epilepsia.
Por eso, después de una primera convulsión es importante recibir una valoración profesional para determinar qué la provocó.
¿Cuándo requiere atención inmediata?
Busca atención de emergencia si la convulsión dura más de cinco minutos, ocurre otra poco después de la primera, la persona tiene dificultad para respirar o no recupera el conocimiento. También es importante solicitar ayuda si ocurrió en el agua, durante el embarazo o si la persona sufrió una lesión.
Durante una convulsión, mantén la calma, protege a la persona de objetos con los que pueda golpearse y permanece a su lado hasta que se recupere.