La gastritis ocurre cuando el revestimiento del estómago se inflama. Puede aparecer de manera repentina o desarrollarse poco a poco y tener distintas causas. No todas las molestias estomacales significan gastritis, por lo que es importante distinguir entre una irritación pasajera y un problema que necesita valoración.
El estómago está protegido por una capa de mucosa que lo ayuda a resistir sus propios ácidos y enzimas digestivas. Cuando esta protección se altera, la mucosa puede inflamarse y provocar molestias.
¿Qué ocurre en el estómago?
Entre las causas más frecuentes de gastritis se encuentra la infección por la bacteria Helicobacter pylori. Algunos medicamentos, especialmente los antiinflamatorios no esteroideos, también pueden irritar el revestimiento del estómago cuando se utilizan de manera frecuente.
El consumo excesivo de alcohol y algunas enfermedades también están relacionados con determinados tipos de gastritis.
La gastritis no siempre provoca síntomas. Cuando aparecen, suelen relacionarse con la parte superior del abdomen y pueden incluir dolor o ardor, náuseas, sensación de llenura o pérdida del apetito.
No todo dolor de estómago es gastritis
El dolor, ardor o malestar en el abdomen superior puede tener diferentes causas. La indigestión, el reflujo gastroesofágico, las úlceras y otros problemas digestivos pueden producir molestias parecidas.
Por esta razón, no conviene asumir que cualquier ardor o dolor abdominal corresponde a gastritis ni tomar medicamentos por cuenta propia durante periodos prolongados.
Cuando las molestias son persistentes, intensas o regresan con frecuencia, un profesional de la salud puede determinar qué las está provocando y si es necesario realizar estudios.
El tratamiento depende de la causa
No existe un único tratamiento para la gastritis. Cuando está relacionada con Helicobacter pylori, por ejemplo, se utilizan medicamentos para eliminar la bacteria y reducir la producción de ácido. Si la causa está relacionada con determinados medicamentos, el profesional de la salud puede valorar ajustes en el tratamiento.
Evitar el alcohol y no utilizar antiinflamatorios sin orientación también ayuda a reducir irritaciones adicionales.
La alimentación por sí sola no suele ser la causa principal de la gastritis, aunque ciertos alimentos o bebidas pueden aumentar las molestias en algunas personas. Identificar qué empeora los síntomas puede ayudar a manejarlos mientras se determina la causa.
Si presentas dolor persistente, vómitos frecuentes, sangre en el vómito o heces negras, busca atención médica. Estos signos requieren una valoración y no deben atribuirse automáticamente a una simple irritación del estómago.