Aunque la gastritis y la colitis suelen mencionarse juntas, afectan partes diferentes del aparato digestivo. La gastritis se relaciona con la inflamación del revestimiento del estómago, mientras que el término colitis se utiliza para diferentes problemas que afectan principalmente al colon.
Conocer esta diferencia ayuda a entender por qué sus molestias no son exactamente iguales.
El lugar afectado cambia
La gastritis afecta el estómago, que se encuentra en la parte superior del abdomen y participa en la digestión de los alimentos.
La colitis, en cambio, afecta el intestino grueso. El colon recibe el contenido que proviene del intestino delgado, absorbe agua y participa en la formación de las heces.
Por eso, aunque ambas condiciones pueden producir dolor abdominal, las molestias suelen ubicarse en zonas diferentes y acompañarse de síntomas distintos.
Las molestias no son iguales
La gastritis suele relacionarse con molestias en la parte superior del abdomen. Puede provocar dolor o ardor, náuseas, sensación de llenura y pérdida del apetito.
En los problemas que reciben el nombre de colitis son más característicos los cambios intestinales, como diarrea, evacuaciones frecuentes, dolor o cólicos abdominales y, dependiendo del tipo de colitis, presencia de sangre en las heces.
Sin embargo, los síntomas se pueden superponer. El dolor abdominal por sí solo no permite determinar si se trata de gastritis, colitis u otro problema digestivo.
También tienen causas diferentes
La infección por Helicobacter pylori es una causa frecuente de gastritis. Ciertos medicamentos, especialmente algunos antiinflamatorios, también pueden irritar el estómago.
En el caso de la colitis, las causas varían ampliamente. Algunas formas están relacionadas con infecciones, mientras que otras corresponden a enfermedades inflamatorias intestinales o a otros problemas del colon.
Esta diferencia es importante porque el tratamiento depende de la causa y no únicamente del síntoma.
Si tienes molestias digestivas que persisten o aparecen con frecuencia, evita asumir que tienes “gastritis” o “colitis” y automedicarte. Un profesional de la salud puede valorar dónde se encuentra el problema y qué estudios, si son necesarios, ayudan a identificarlo.