El hígado realiza funciones esenciales: procesa nutrientes, participa en la digestión, almacena energía y ayuda al organismo a procesar determinadas sustancias. Cuidarlo implica prestar atención a los hábitos cotidianos y evitar exposiciones que puedan dañarlo.
No existe una sola acción que garantice un hígado saludable. El cuidado depende de varios factores, entre ellos la alimentación, el peso corporal, el consumo de alcohol, los medicamentos y la prevención de infecciones como las hepatitis virales.
La alimentación forma parte del cuidado
Una alimentación variada y equilibrada ayuda a mantener un peso saludable y reduce algunos factores relacionados con el desarrollo de enfermedad hepática.
Puedes favorecer estos hábitos:
- Incluir frutas y verduras con frecuencia.
- Elegir alimentos con menor cantidad de grasas saturadas y azúcares añadidos.
- Preferir agua como bebida habitual.
- Evitar comer de manera habitual más cantidad de la que necesitas.
- Mantener horarios de alimentación que se adapten a tus necesidades.
No se trata de seguir una dieta especial si no existe una indicación médica. Se trata de construir hábitos que puedas mantener a largo plazo.
El alcohol merece especial atención
El consumo excesivo de alcohol puede dañar el hígado y favorecer diferentes enfermedades hepáticas. Reducir su consumo o evitarlo es una medida importante para proteger este órgano.
En personas que ya tienen una enfermedad del hígado, el profesional de la salud puede recomendar evitar completamente el alcohol.
Los medicamentos también requieren cuidado
Algunos medicamentos, suplementos y productos de origen natural pueden afectar el hígado. Que un producto sea de venta libre o se comercialice como “natural” no significa que sea adecuado para todas las personas.
Para reducir riesgos:
- Respeta las dosis indicadas de los medicamentos.
- No combines productos sin conocer sus posibles interacciones.
- Informa al profesional de la salud sobre todos los medicamentos y suplementos que utilizas.
- Evita tomar medicamentos innecesarios.
- No utilices productos destinados a otra persona.
Mantener un peso saludable también ayuda
El exceso de grasa acumulada en el hígado está relacionado con alteraciones metabólicas y con la enfermedad hepática grasa. Mantener un peso saludable, realizar actividad física y cuidar la alimentación forman parte de su prevención y manejo.
Cuidar el hígado no requiere esperar a tener síntomas. Muchos problemas hepáticos avanzan durante años sin producir molestias evidentes. Incorporar hábitos saludables y mantener las revisiones indicadas es una forma de proteger su funcionamiento a largo plazo.