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Primeros auxilios para quemaduras que no son una emergencia

El primer paso para tratar una quemadura es detener el proceso de daño de la misma.


Esto implica:

  • Limpiar productos químicos
  • Apagar la electricidad
  • Enfriamiento con agua corriente.
  • Cubrir o llevar a la persona al interior para protegerla del sol

La gravedad de una quemadura se basa en qué tan profunda es y en su tamaño:

  • Quemadura de primer grado: solo afecta la capa externa de la piel y causa enrojecimiento e hinchazón. Se considera una quemadura menor.
  • Quemadura de segundo grado: afecta dos capas de piel y provoca ampollas, enrojecimiento e hinchazón. Se considera una quemadura grave si mide más de 3 pulgadas (alrededor de 8 cm) de ancho o está en la cara, las manos, los pies, los genitales, los glúteos o sobre una articulación importante.
  • Quemadura de tercer grado: afecta las capas más profundas de la piel y provoca una piel blanca o ennegrecida que puede estar entumecida. Siempre se considera una quemadura grave.

Conoce más: 14 medidas para prevenir quemaduras en casa

Las quemaduras graves requieren atención médica de emergencia. Una vez que hayas detenido el proceso de daño por la quemadura, llama al 911 o pídele a otra persona que lo haga.

Para quemaduras que no son una emergencia, puedes llevar a cabo estos primeros auxilios:

  • Enjuaga el área quemada con agua corriente fría durante varios minutos. No uses hielo.
  • Aplica una venda de gasa ligera. Si la quemadura es leve, puedes aplicar o aplicarte un ungüento, como aloe vera, antes de cubrirla.
  • Toma ibuprofeno o paracetamol para aliviar el dolor si lo necesitas.
  • No rompas las ampollas que se formen.

 

Fuente: Very Well Health

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