Prevención de accidentes
Los accidentes en casa son más comunes de lo que imaginas, pero muchos pueden prevenirse. Caídas, quemaduras o intoxicaciones pueden ocurrir en segundos y afectar tu salud o la de tu familia.
Fugas de gas
Una fuga de gas puede provocar intoxicaciones, incendios o explosiones. El gas doméstico tiene un olor característico añadido para facilitar su detección, por lo que reconocerlo y actuar rápidamente puede ayudar a prevenir un accidente grave.
Nunca ignores un olor a gas, incluso si parece leve o desaparece rápidamente.
El olor es una señal de alerta
Si percibes un olor similar al azufre o a huevo podrido, escucha un silbido cerca de una instalación o sospechas que existe una fuga, actúa con precaución.
No intentes localizar la fuga utilizando una llama, encendedor o cerillo.
Evita cualquier chispa
Si sospechas de una fuga:
- No prendas ni apagues luces.
- No conectes ni desconectes aparatos eléctricos.
- No utilices teléfonos dentro del lugar.
- No enciendas cerillos, velas o encendedores.
- No fumes.
- Evita cualquier otra fuente de ignición.
Si puedes hacerlo sin ponerte en riesgo, cierra la llave de paso del gas y ventila el lugar abriendo puertas y ventanas.
Sal primero, investiga después
Si el olor es intenso o existe una sospecha importante de fuga, sal del inmueble y lleva contigo a las demás personas. No permanezcas dentro para buscar el origen del problema.
Una vez en un lugar seguro, contacta a los servicios de emergencia o a la compañía responsable del suministro de gas.
No regreses hasta que personal capacitado indique que es seguro hacerlo.
¿Y si alguien se siente mal?
La exposición a gas puede provocar dolor de cabeza, mareo, náuseas, debilidad o dificultad para respirar, dependiendo de la sustancia y de la cantidad inhalada.
Si alguien presenta estos síntomas después de una posible exposición, llévalo a un lugar con aire fresco sin ponerse en riesgo y busca atención de un profesional de la salud o de los servicios de emergencia.
La prevención empieza con la instalación
Las conexiones, cilindros, tanques, tuberías y aparatos de gas deben mantenerse en buenas condiciones. Las revisiones y reparaciones deben ser realizadas por personal capacitado.
Nunca intentes reparar una fuga por tu cuenta.