Los riñones trabajan de manera constante y muchas de las decisiones que protegen su salud son las mismas que favorecen al corazón y los vasos sanguíneos. No existe una rutina especial que garantice evitar una enfermedad renal, pero mantener bajo control los principales factores de riesgo ayuda a conservar la función de estos órganos.
- Cuida la presión y la glucosa
La presión arterial alta y la diabetes se encuentran entre las principales causas de enfermedad renal. Si tienes alguna de estas condiciones, seguir el tratamiento y realizar los controles indicados es una de las mejores formas de proteger tus riñones.
Conocer tus cifras también te permite detectar cambios y actuar oportunamente.
- Mantén una alimentación equilibrada
Una alimentación saludable ayuda a cuidar la presión arterial, la glucosa y el peso, factores relacionados con la salud renal.
Prioriza alimentos como frutas, verduras, leguminosas, cereales integrales y otras opciones poco procesadas. Reduce el exceso de sal y evita que los productos ultraprocesados sean la base de tu alimentación.
Si ya tienes enfermedad renal, tus necesidades nutricionales pueden ser diferentes. En ese caso, no hagas restricciones importantes por tu cuenta.
- Muévete con regularidad
La actividad física favorece el control de la presión arterial, la glucosa y el peso. Caminar, andar en bicicleta, bailar o realizar otras actividades que disfrutes son formas de mantenerte activo.
Si tienes una enfermedad renal u otra condición de salud, adapta la intensidad a tus posibilidades y a las recomendaciones que hayas recibido.
- Ten cuidado con los medicamentos
Evita tomar medicamentos, especialmente analgésicos y antiinflamatorios, de manera frecuente sin orientación. Si tienes una enfermedad renal, informa a tu profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento nuevo.
- Evita fumar
El tabaco afecta los vasos sanguíneos y se relaciona con un mayor riesgo de enfermedad renal. Dejar de fumar beneficia la circulación y la salud general.
No olvides las revisiones
Las enfermedades renales pueden avanzar sin síntomas durante mucho tiempo. Si tienes diabetes, presión arterial alta, enfermedad cardíaca o antecedentes familiares de enfermedad renal, pregunta a un profesional de la salud si necesitas pruebas periódicas.
Pequeños hábitos protegen a largo plazo
Cuidar tus riñones no consiste en beber cantidades excesivas de agua ni en seguir dietas especiales sin necesidad. Se trata de controlar las condiciones que los dañan, evitar riesgos innecesarios y mantener hábitos saludables de forma constante.