Cáncer
Conocer los factores de riesgo ayuda a cuidar tu salud. Descubre información para prevenirlo y reconocer señales de alerta.
Cuidados paliativos
Los cuidados paliativos ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas que viven con cáncer y otras enfermedades graves. Se enfocan en aliviar molestias y atender necesidades físicas, emocionales, sociales y familiares durante el proceso de enfermedad.
Una idea importante es que recibir cuidados paliativos no significa que una persona esté en sus últimos días de vida. Pueden comenzar desde el diagnóstico y acompañar diferentes etapas del tratamiento.
Atención para el bienestar
El dolor es una de las razones más conocidas para solicitar cuidados paliativos, pero no es la única. Este tipo de atención aborda distintos problemas que pueden afectar la vida cotidiana.
Entre ellos se encuentran:
- Dolor.
- Cansancio.
- Náuseas y vómitos.
- Falta de apetito.
- Dificultad para respirar.
- Problemas para dormir.
- Ansiedad, tristeza o angustia.
- Necesidades de apoyo para familiares y cuidadores.
El equipo de cuidados paliativos busca identificar estas necesidades y establecer medidas para controlarlas.
Pueden acompañar al tratamiento contra el cáncer
Los cuidados paliativos no sustituyen necesariamente el tratamiento oncológico. Una persona puede recibirlos mientras continúa con quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia, cirugía u otras opciones.
El equipo paliativo trabaja junto con los profesionales que atienden el cáncer para mejorar el bienestar de la persona y ayudar a tomar decisiones de acuerdo con sus necesidades y preferencias.
También pueden ser útiles para los familiares, quienes con frecuencia necesitan orientación para acompañar los cambios que surgen durante la enfermedad.
No son lo mismo que los cuidados al final de la vida
Los cuidados paliativos pueden ofrecerse durante diferentes momentos de una enfermedad grave. En cambio, los cuidados para el final de la vida se enfocan específicamente en las necesidades de una persona cuya enfermedad ya no responde a tratamientos dirigidos a controlarla y cuya atención se concentra en el confort.
Pedir cuidados paliativos no significa renunciar al tratamiento ni perder la esperanza. Significa incorporar apoyo para controlar síntomas y cuidar la calidad de vida.
Si una molestia comienza a interferir con el descanso, la alimentación, el movimiento o las actividades cotidianas, conviene comentarla con el equipo de salud. Esperar a que el problema se vuelva intenso puede hacer más difícil controlarlo.