El agua es necesaria para que el organismo funcione correctamente y los riñones la utilizan para eliminar desechos a través de la orina. Mantener una hidratación adecuada ayuda a que este proceso se realice correctamente.
Sin embargo, beber más agua no significa necesariamente tener riñones más saludables. Las necesidades de líquidos cambian de una persona a otra y dependen de factores como la actividad física, el clima, la alimentación y el estado de salud.
El exceso de líquidos tampoco es saludable
Una persona sana suele poder mantener el equilibrio de agua del organismo mediante la sed y la eliminación de líquidos. Beber cantidades excesivas de agua en poco tiempo no ofrece un beneficio adicional para los riñones y, en situaciones extremas, puede provocar alteraciones importantes del equilibrio de minerales.
La recomendación de beber una cantidad fija de agua no funciona igual para todas las personas.
Necesitas más líquidos en algunas situaciones
El calor, la actividad física intensa, la fiebre, los vómitos o la diarrea pueden aumentar la pérdida de líquidos. En estas circunstancias, es importante reponerlos adecuadamente.
La sed, la boca seca y una orina más oscura pueden acompañar la falta de líquidos, aunque estos signos no permiten determinar por sí solos el grado de deshidratación.
Algunas personas necesitan limitar líquidos
Si tienes insuficiencia renal avanzada, insuficiencia cardíaca u otra condición que dificulta eliminar el exceso de agua, el profesional de la salud podría establecer una cantidad específica de líquidos al día.
En estos casos, aumentar el consumo de agua por cuenta propia no es recomendable. Sigue la cantidad indicada para tu situación.
Haz de la hidratación un hábito razonable
Para mantener una hidratación adecuada:
- Bebe líquidos regularmente durante el día.
- Aumenta su consumo cuando pierdas más líquidos por calor o ejercicio, según tus necesidades.
- Presta atención a la sed.
- No esperes a sentirte muy sediento para beber.
- Si tienes restricciones de líquidos, sigue las indicaciones recibidas.
El agua suele ser una opción sencilla para hidratarte. Las bebidas azucaradas no son necesarias para mantener una buena hidratación.
Escucha las necesidades de tu cuerpo
La cantidad adecuada de líquidos no es igual para todos. Si tienes una enfermedad renal o alguna condición que afecta el equilibrio de líquidos, consulta a un profesional de la salud sobre cuánto necesitas beber diariamente.