Salud visual
Conjuntivitis
La conjuntivitis ocurre cuando la conjuntiva, una capa delgada que cubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados, se inflama. Puede aparecer por una infección causada por virus o bacterias, una reacción alérgica o irritación por sustancias como humo, polvo o productos químicos.
Aunque suele ser una condición leve, sus síntomas pueden ser molestos y algunas formas son contagiosas.
Ojos rojos, pero por diferentes razones
El enrojecimiento es uno de los signos más conocidos de la conjuntivitis, pero no todas las conjuntivitis tienen el mismo origen.
Dependiendo de la causa, pueden aparecer:
- Enrojecimiento de uno o ambos ojos.
- Comezón o ardor.
- Lagrimeo excesivo.
- Sensación de tener algo dentro del ojo.
- Secreción o lagañas.
- Párpados inflamados.
- Sensibilidad a la luz.
La presencia de secreción espesa puede ser más frecuente en las conjuntivitis bacterianas, mientras que la comezón intensa suele relacionarse con las alérgicas.
¿Se contagia?
Las conjuntivitis causadas por algunos virus o bacterias pueden transmitirse fácilmente. El contacto con secreciones de los ojos, las manos contaminadas o determinados objetos puede favorecer el contagio.
Para reducir la propagación:
- Lávate las manos con frecuencia.
- Evita tocarte o frotarte los ojos.
- No compartas toallas, almohadas, cosméticos ni gotas para los ojos.
- Limpia las superficies que se tocan con frecuencia.
- Evita compartir maquillaje para los ojos.
Si tienes una conjuntivitis contagiosa, un profesional de la salud puede orientarte sobre cuándo es conveniente regresar a la escuela, el trabajo u otras actividades.
No todas necesitan antibióticos
Los antibióticos sirven para combatir determinadas infecciones bacterianas, pero no funcionan contra los virus ni contra las alergias. Utilizarlos sin indicación no acelera la recuperación y puede causar efectos adversos.
El tratamiento depende de la causa. Algunas conjuntivitis mejoran por sí solas, mientras que otras requieren medicamentos específicos.
Hay señales que no debes dejar pasar
El dolor intenso, cambios en la visión, sensibilidad importante a la luz, inflamación considerable o síntomas que empeoran requieren valoración.
Las personas que utilizan lentes de contacto necesitan prestar especial atención, ya que algunas infecciones oculares pueden ser más graves.
Si tienes ojos rojos acompañados de dolor, cambios en la visión o una sensibilidad intensa a la luz, consulta de inmediato con un profesional de la salud.