Salud visual
Daltonismo
El daltonismo es una alteración de la visión del color que dificulta distinguir determinados colores o diferencias entre ellos. No significa necesariamente ver el mundo en blanco y negro; esa forma de daltonismo es poco frecuente.
La mayoría de las personas con daltonismo puede realizar sus actividades cotidianas con normalidad, aunque algunas situaciones requieren adaptaciones.
No todos ven los colores igual
Existen diferentes tipos de alteraciones en la percepción del color. Algunas dificultan distinguir tonos rojos y verdes, mientras que otras afectan la percepción de tonos azules y amarillos.
La intensidad también varía de una persona a otra.
En muchos casos, la persona aprende desde pequeña a identificar los colores mediante otras características, por lo que puede no darse cuenta de que los percibe de manera diferente.
¿Cómo se detecta?
Una de las formas más conocidas para identificar alteraciones en la visión del color utiliza láminas con puntos de diferentes tonalidades que forman números o figuras.
Durante una valoración visual, un profesional puede utilizar diferentes pruebas para determinar cómo una persona distingue los colores.
El diagnóstico es especialmente importante durante la infancia, porque algunas actividades escolares dependen de identificar colores correctamente.
Puede afectar la vida cotidiana
El daltonismo puede generar dificultades en situaciones como:
- Interpretar mapas o gráficos basados únicamente en colores.
- Identificar ciertos cables por su color.
- Elegir prendas de determinados tonos.
- Distinguir algunas señales o luces.
- Realizar actividades escolares que utilizan colores como única referencia.
Utilizar etiquetas, formas, posiciones o nombres además del color puede facilitar estas tareas.
Generalmente está presente desde el nacimiento
La forma más frecuente de daltonismo está relacionada con características genéticas y suele presentarse desde el nacimiento. Es más común en hombres debido a la manera en que se heredan algunas de las alteraciones responsables.
Sin embargo, los cambios en la percepción de los colores que aparecen de manera repentina durante la vida adulta requieren valoración, ya que pueden estar relacionados con enfermedades o alteraciones del ojo o del sistema nervioso.
Si notas que tu percepción de los colores cambió recientemente, consulta con un profesional de la salud.