Hipertensión y corazón
Dolor de pecho
El dolor de pecho puede tener muchas causas y no siempre está relacionado con el corazón. Puede aparecer por problemas musculares, digestivos, respiratorios o de otros órganos. Sin embargo, cuando el dolor se relaciona con el corazón, reconocerlo rápidamente puede ser decisivo.
¿Cómo puede sentirse?
El dolor relacionado con el corazón no siempre se presenta como un dolor intenso. Algunas personas describen:
- Presión, opresión o sensación de peso en el pecho.
- Molestia que se extiende hacia el brazo, hombro, espalda, cuello o mandíbula.
- Falta de aire.
- Sudoración fría.
- Náuseas o vómitos.
- Mareo o debilidad.
En ocasiones, la molestia aparece durante un esfuerzo físico o una situación de estrés y mejora al descansar. Otras veces puede presentarse de manera repentina.
No todo dolor de pecho es un infarto
Una contractura muscular puede provocar dolor al mover el torso o al tocar determinada zona. El reflujo y otros problemas digestivos pueden causar ardor o molestia en el pecho.
Aun así, no es recomendable intentar determinar la causa por cuenta propia cuando el dolor es nuevo, intenso o diferente a lo habitual.
¿Cuándo es una emergencia?
Busca atención de emergencia si el dolor:
- Es intenso o aparece de manera repentina.
- Dura varios minutos o desaparece y regresa.
- Se acompaña de falta de aire.
- Se extiende al brazo, espalda, cuello o mandíbula.
- Aparece junto con sudoración fría, náuseas, mareo o desmayo.
- Ocurre durante el esfuerzo y no mejora al descansar.
En estos casos, no esperes a que el dolor desaparezca por sí solo ni conduzcas para acudir a un hospital. Solicita ayuda de emergencia.
Escucha las señales de tu cuerpo
No todas las personas tienen los mismos síntomas durante un problema cardíaco. Las mujeres, las personas adultas mayores y quienes tienen diabetes pueden presentar señales menos típicas.
Ante un dolor de pecho que genera preocupación, es preferible recibir una valoración profesional y descartar una emergencia.