Infarto cerebral
Infarto cerebral en jóvenes
Aunque el infarto cerebral es más frecuente en personas adultas mayores, también puede ocurrir en personas jóvenes. Cuando sucede antes de los 45 años, suele ser necesario investigar diferentes factores para determinar qué pudo favorecerlo.
Su aparición puede resultar inesperada porque muchas personas jóvenes no consideran que tengan riesgo cardiovascular.
¿Qué puede aumentar el riesgo?
Las causas y factores asociados varían de una persona a otra. Algunos pueden estar relacionados con los vasos sanguíneos, el corazón, la coagulación o determinadas enfermedades.
Entre los factores que pueden aumentar el riesgo están:
- Presión arterial alta.
- Diabetes.
- Colesterol elevado.
- Tabaquismo.
- Algunas enfermedades del corazón.
- Trastornos de la coagulación.
- Determinadas enfermedades autoinmunes.
- Consumo de algunas sustancias.
- Algunos problemas de los vasos sanguíneos.
En personas jóvenes también puede ser necesario investigar situaciones menos frecuentes que en las personas adultas mayores.
No ignores señales repentinas
La edad no descarta un infarto cerebral. Si una persona joven presenta de manera repentina dificultad para hablar, pérdida de fuerza en un lado del cuerpo, alteraciones de la visión, problemas de equilibrio o cambios en la cara, necesita atención de emergencia.
Esperar para ver si las señales desaparecen puede retrasar un tratamiento.
¿Se puede prevenir?
No todos los infartos cerebrales pueden prevenirse, pero cuidar los factores de riesgo ayuda a reducir las probabilidades. Algunas medidas son:
- Revisar periódicamente la presión arterial.
- Mantener bajo control el colesterol y la glucosa.
- Evitar fumar.
- Mantener actividad física regular.
- Llevar una alimentación equilibrada.
- Mantener un peso saludable.
- Seguir el tratamiento indicado para enfermedades que aumenten el riesgo.
Un infarto cerebral a una edad temprana puede tener un impacto importante en la vida personal, familiar y laboral. Identificar los factores de riesgo y atender rápidamente las señales de alarma son medidas fundamentales, sin importar la edad.