Para muchas personas con epilepsia, los medicamentos logran controlar las crisis. Sin embargo, en algunos casos las crisis continúan a pesar de haber probado tratamientos adecuados. Cuando la epilepsia no mejora después de haber utilizado dos medicamentos apropiados y bien tolerados, se considera epilepsia resistente al tratamiento.
Recibir esta información puede ser frustrante, especialmente después de haber seguido el tratamiento y esperado una mejoría. No significa que ya no existan alternativas. Al contrario, esta situación suele ser una razón para realizar una evaluación más especializada.
No todas las crisis persistentes tienen la misma explicación
Antes de considerar que una epilepsia es resistente al tratamiento, el equipo médico necesita comprobar diferentes aspectos: que el diagnóstico sea correcto, que el tipo de crisis esté bien identificado y que los medicamentos utilizados sean apropiados para ese tipo de epilepsia.
También se revisan las dosis, la forma en que se toman y otros factores que podrían estar favoreciendo las crisis.
Existen otras alternativas
Cuando las crisis continúan, un equipo especializado puede valorar opciones adicionales. Dependiendo del caso, pueden considerarse:
- Cirugía para la epilepsia.
- Dispositivos de estimulación cerebral.
- Estimulación del nervio vago.
- Determinadas terapias dietéticas, especialmente en algunos niños.
- Combinaciones específicas de tratamientos.
No todas estas alternativas son adecuadas para todas las personas. Su elección depende del tipo de epilepsia, la zona del cerebro donde comienzan las crisis y otros factores individuales.
Una evaluación especializada puede abrir nuevas opciones
Cuando las crisis persisten, una valoración en una unidad especializada en epilepsia permite estudiar con mayor detalle lo que está ocurriendo. Pueden utilizarse registros prolongados de la actividad cerebral, estudios de imagen y otras evaluaciones para conocer mejor el origen de las crisis.
Si el tratamiento actual no está logrando controlar las crisis, no lo suspendas ni hagas cambios por tu cuenta. Coméntalo con el profesional de la salud para valorar los siguientes pasos.
Tener epilepsia resistente al tratamiento puede hacer más complejo el camino, pero no significa que la atención haya llegado a un punto sin alternativas. Encontrar la estrategia adecuada puede requerir tiempo, estudios adicionales y un equipo especializado.