Una emergencia puede resultar más difícil de manejar cuando ocurre de manera inesperada. Tener un plan familiar permite saber qué hacer, a quién llamar y dónde reunirse, especialmente cuando participan niños, adultos mayores o personas que necesitan apoyo adicional.
No es necesario crear un plan complicado. Lo importante es que todas las personas que puedan participar conozcan las instrucciones básicas y sepan dónde encontrar los elementos necesarios.
¿Qué debe incluir un plan familiar?
- Teléfonos de emergencia y contactos familiares importantes.
- Un punto de reunión conocido fuera de casa.
- Rutas de salida y alternativas para abandonar la vivienda.
- Ubicación de las llaves de paso de agua, gas y electricidad, cuando sea necesario cerrarlas.
- Información sobre medicamentos o necesidades especiales de los integrantes de la familia.
- Una persona de contacto fuera de la zona, cuando sea posible.
- Un lugar conocido donde se encuentre el botiquín y otros suministros.
- Acuerdos sobre cómo comunicarse si la familia se separa.
Practica el plan de vez en cuando y explica las instrucciones a los niños de acuerdo con su edad. También revisa si las necesidades de algún integrante de la familia han cambiado.
¿Qué hacer si ocurre un accidente fuera de casa?
Acuerden previamente qué hacer si un integrante de la familia se encuentra separado del resto. Los niños deben conocer su nombre completo y, conforme a su edad, información básica para pedir ayuda.
En cualquier emergencia, prioriza la seguridad y solicita ayuda profesional cuando sea necesario. No intentes resolver una situación peligrosa por tu cuenta.
Prepararse no significa vivir con miedo a que ocurra un accidente. Significa contar con un plan sencillo para responder con mayor calma cuando algo inesperado sucede.